Turismo Nacional

27/12/2018

Balance 2018: Turismo Nacional

Repasamos lo que dejó la temporada para las principales categorías del automovilismo argentino. Hoy toca el Turismo Nacional.

Con su tradicional receta de autos sin cargas aerodinámicas, lo más parecidos a los de calle y motores originales, la categoría que desde hace 28 años gobierna Hugo Paoletti (fue reelecto hasta 2022) se sigue destacando. La Clase 3 tuvo un cierre para alquilar balcones. Con la inclusión de la victoria obligatoria para ser campeón, Leonel Pernía (Honda) logró al fin su primer título nacional. Ello fue clave para el Tanito ya que sumó medio punto menos que Facundo Chapur (Citroën), quien al adeudar el triunfo no pudo plasmar su tercera corona en la división mayor. A solo 1,5 tantos quedó Mariano Werner (Fiat) que estuvo muy cerca de retener su cetro. El entrerriano y Pernía fueron los más ganadores del año, con tres éxitos cada uno.                      

Se mantuvieron otras figuras como Julián Santero (Ford), Fabián Yannantuoni (Peugeot), Emanuel Moriatis (Ford), José Manuel Urcera (Honda) y Jonatan Castellano, quien fue uno de los que ganó con el Toyota Corolla, modelo que se encamina a ser muy exitoso. Otro usuario “nipón” es Ernesto Bessone, que se mantiene vigente a sus 60 años.

La contra fue cómo se encareció la especialidad. Una muestra de ello fueron los 30 autos presentes en el cierre en Viedma. El contexto económico no ayuda, es cierto, pero los costos de un Clase 3 se fueron por las nubes y oscilan los 600.000 a 650.000 pesos por carrera.

En tanto que la Clase 2 sigue siendo la mejor promocional nacional donde Nicolás Posco (Ford) fue su campeón anticipado, gracias a sus dos triunfos y regularidad en el resto de las fechas.

Su parque se muestra renovado con modelos que se afianzan como el Toyota Etios, el más vencedor en el año con cinco festejos (Juan Pablo Pastori, Gastón Grasso x 2, Julián Lepphaille y Ever Franetovich). Se mantienen otros “viejitos” como Renault Clio que tuvo tres victorias (Tomás Bergallo, Esteban Cistola y Fernando Ayala) y el Chevrolet Corsa, con un triunfo, mérito de Matías Menvielle. Por último, la irrupción ganadora del Nissan March, con Marcos Fernández, quien venció en el cierre en Viedma.

Lo malo es la vuelta de “históricos” pilotos que al no tener presupuesto para seguir en la división mayor, recaen en la menor, como el actual campeón Posco, Ariel Michieletto (Toyota), el propio Franetovich y Maximiliano Fontana (Citroën).

Si el 2018 fue duro, mucho más lo será 2019. Pero el automovilismo argentino sabe enfrentar crisis económicas. Sus dirigentes tendrán un gran desafío, aunque resultaría menos difícil si dejaran de lado sus diferencias y se unieran para mejorar la actividad.

PorDarío Coronel