Top Race

21/10/2018

Triple mando

Agustín Canapino (Mercedes) pasó al frente del torneo del Top Race tras ganar y ser tercero en Mendoza. También lidera los campeonatos de TC y Súper TC 2000.

Siete fechas lo separan a Agustín Canapino (Mercedes) de poder marcar un hito único en el automovilismo nacional de pista: lograr la triple corona. Ayer el Titán se fue de San Martín, Mendoza, arriba en el campeonato del Top Race luego de ser tercero y ganar en la décima cita del año.

Este fin de semana la categoría espectáculo tuvo dos carreras. En la previa ya Canapino volvió a ratificar por qué es el hombre a batir en la especialidad al lograr su 50ª pole position. En la primera final Agustín completó el podio detrás de Matías Rodríguez (Mitsubishi) y el ganador, Néstor Girolami (Mercedes). Luego de esta prueba el Titán saltó a la cima del torneo. Es que Franco Girolami (Mitsubishi), que llegó como puntero del campeonato, fue tercero en la clasificación, pero lo excluyeron por no cumplir con la altura mínima en la parte delantera de su auto. En la carrera sabatina el menor de los Girolami largó último y terminó sexto. Ayer fue tercero en pista, pero recargado por un toque a Lucas Guerra (Toyota) y fue reubicado décimo.

En la segunda final disputada el domingo el TRV6 y el Top Race Series corrieron juntas. Esto debido al disminuido parque que ambas presentaron en el escenario cuyano, 17 en la división mayor y 11 en la promocional. Allí Matías Rossi (Toyota) hizo una gran largada, superó por afuera a Canapino y tomó el liderazgo. Pero promediando la competencia el siete veces campeón de la categoría recuperó la punta para lograr su 43ª victoria en la especialidad.

En tanto que en el Top Race Series venció Gastón Crusitta (Chevrolet), que continúa mandando el certamen. Detrás llegaron  Gonzalo Perlo (Ford) y Tomás González (Geely). Mientras que en el Top Race Junior venció de punta a punta Santiago Piovano (Citroën), que se afirma en la punta del campeonato. Lo escoltaron Tomás Brezzo (Citroën) y Lucas Gambarte (Fiat).

PorDarío Coronel