Top Race

24/07/2017

Cuentas claras

El Mitsubishi 3M Racing hizo el cálculo perfecto para lograr en Concordia el 1-2 con Rodríguez y Girolami. Ponce de León se afirma como líder del torneo.

El Top Race vive su mejor temporada en años gracias a los cambios deportivos para el presente ejercicio, a la incorporación de equipos importantes, al retorno de figuras y a las carreras que se definen en su epílogo. La de ayer en Concordia, por la séptima fecha del torneo, fue otra muestra de ello. Allí la gloria se la quedó Matías Rodríguez (Mitsubishi), quien logró su primera victoria en este certamen.

El aumento del nivel del espectáculo está, sin dudas, en la ratificación de las carreras con recarga de combustible. Más cuando estas detenciones son necesarias por el consumo y no para cumplir con un requisito. De las realizadas hasta el momento, la variante empleada el fin de semana en el autódromo entrerriano fue la muy acertada: 60 minutos más una vuelta.

Hubo estrategias variadas. Algunos, por ejemplo, recargaron solo un bidón de combustible para no perder tanto tiempo, ganar algún puesto en los boxes y especular con una neutralización. A eso apostó el SDE Competición con Mariano Altuna (Chevrolet), quien volvió a la pista primero, pero faltando 30 segundos debió hacer otra recarga porque en la realizada previamente no le pusieron la cantidad de nafta prevista por un error …

El percance del Monito, sumado a su gran labor en la pista, le permitieron a Rodríguez recuperar la punta. Aunque no solo fue eso ya que su equipo, el Mitsubishi 3M Racing, apostó a cargarle dos bidones para llegar al final con tranquilidad. Gabriel Furlan, propietario de la escudería, hizo los cálculos correctos y eso fue recompensado con el gran triunfo de Rodríguez y el segundo lugar de Franco Girolami, el otro piloto de la estructura. “Cuando Altuna quedó adelante perdí mucha carga aerodinámica y se me hacía imposible acercarme. Pero cuando vi que su auto empezó a fallar, tomé la punta y me concentré en mantener la diferencia”, dijo el ganador. “Recé para que no entre ningún auto de seguridad. Mantuve el ritmo y cuidé la goma”, concluyó el piloto de San Isidro, que con este éxito cumplió con el requisito excluyente para pelear por el título: ganar.

El podio lo completó Caito Risatti (Mercedes), quien perdió el segundo lugar sobre el final al levantar el ritmo por temor a quedarse sin combustible.

Gabriel Ponce de León (Toyota) terminó cuarto y con ese resultado amplió su ventaja en la punta del torneo. El de Junín también aprovechó el retraso de Altuna (llegó 15º) y el abandono de Agustín Canapino (Mercedes) por la rotura de una goma cuando estaba séptimo tras largar último por ser excluido de la clasificación sabatina porque tenía un pedazo de cinta adhesiva en la puerta derecha de su auto. 

A falta de carreras entretenidas -un mal que abunda en el automovilismo local- la alternativa de las paradas necesarias para la recarga de combustible le dieron otro plus al Top Race. Mantener el suspenso hasta el final y que haya definiciones sobre la meta es un gran logro de la categoría espectáculo.

 

 

PorDarío Coronel