Top Race

29/05/2017

Tiempo de revancha

Ponce de León ganó una gran carrera en Buenos Aires. “Necesitaba esta oportunidad”, dijo el de Junín. Altuna fue segundo y sigue arriba en el torneo.

La vuelta del Top Race a Buenos Aires dejó varios puntos para analizar. Por un lado, la gran victoria de Gabriel Ponce de León en esta quinta fecha, que demostró su vigencia y por qué merecía desde hacía tiempo ser otra vez piloto oficial. Y por el otro, los condimentos de una gran carrera que contó con diversas estrategias por la recarga de combustible, a lo que se le sumó la lluvia que cayó sobre el final.

El caso de Ponce de León, de 38 años, deja en claro que hay ciertos pilotos que merecen tener la confianza permanente de una terminal. Toyota apostó por él en esta temporada para el Top Race y el Súper TC 2000. Y con su triunfo de ayer ya es ganador de la marca en ambas categorías (en la división de los motores V8 venció en la carrera clasificatoria de Potrero de los Funes).

“Es una revancha. Siento que es un volver a vivir. Es un momento emocional muy fuerte, como cuando Oreste Berta me convocó hace 19 años para el equipo Ford de TC 2000”, le dijo a CORSA el juninense, al que no se le cayó ningún anillo por reconocer un error. “Tuve la peor largada del año”, dijo. Es que en la partida fue sorprendido por Matías Rodríguez (Mitsubishi), quien luego abandonó por la rotura de la caja. “Después me dediqué a hacer un gran ritmo. La rápida recarga de nafta que tardó cinco segundos me permitió mantenerme adelante”, agregó Ponce de León, que ahora es escolta del puntero del campeonato Mariano Altuna (Chevrolet), quien ayer fue segundo por delante de Humberto Krujosky (Chevrolet).

También hay que destacar lo mostrado por la categoría en esta presentación. El circuito Nº 7 del Autódromo es corto por sus 2.607 metros, pero rápido y con un promedio de 174 km/h. En consecuencia genera mucho consumo. Los tanques de combustible de los autos del TR tienen 50 litros de capacidad y cada vuelta de 53 segundos, aproximadamente, demandó 1,1 litros. Con una competencia de 60 minutos más una vuelta, una parada fue necesaria para recargar -al menos- un bidón de 30 litros. Eso le aportó a la carrera distintas estrategias, aunque la mejor fue la de Ponce de León y el Toyota GAZOO Racing Argentina.

Dos reinicios sobre el final y también la lluvia le aportaron tensión a una prueba que tuvo un aceptable marco de público que aprovechó las entradas generales gratis.

Para aplaudir a los que se entregaron por el espectáculo. Tal el caso de Agustín Canapino (Mercedes), que en el final se la jugó por superar a Altuna y se pasó en la Ese del Ciervo a pesar de costarle esa maniobra el último escalón del podio.

Valió la pena la espera de seis años para el retorno del Top Race a Buenos Aires. Una carrera y un ganador a la altura del Autódromo. Lo sabe el propio Ponce de León que vive su tiempo de revancha. 

PorDarío Coronel