Top Race

27/05/2017

La más power

Desde el Top Race afirman que en 2018 tendrían motores V8, de 5.000 cm3 y 530 caballos. Así sería a categoría más potente a nivel nacional. Sus pros y contras.

El Top Race celebra esta temporada sus 20 años de vida, pero eso no detiene a la categoría en sus preparativos para distinguirse en 2018. Lo realizará con los “muscle cars”, como ya informó el presidente de la categoría, Alejandro Urtubey, basados en el concepto de un nuevo auto con cuatro carrocerías que marcarán un quiebre. Pero lo más revelante serían los motores, de 5.000 cm3 y una potencia de 530 caballos.

“El auto está en proceso de diseño, pero si se cumplen los plazos no sería descabellado presentar uno en julio (como prometió Urtubey en la apertura del torneo). El tema es que no podemos avanzar mucho hasta que no se confirme la proveedora de motores. Una vez cerrado ello y teniendo el primer impulsor acá, podremos desarrollar el sistema de transmisión y otros elementos”, le dijo Juan Carlos Pianetto, responsable técnico de la categoría espectáculo, a CORSA.

Apuntando a los fierros que impulsarán a los nuevos modelos, el constructor aseguró: “Está muy avanzado el tema con Oreca, fabricante francés. Se trabaja para que sean impulsores V8 de 5.000 cm3 y 530 caballos”.

De prosperar este proyecto, convertiría a la categoría espectáculo en la más potente a nivel nacional. Detrás quedaría el TC, con motores multiválvulas de 450 burros; y luego el Súper TC 2000, con 430 HP. Tal vez no con el Turismo Competición porque están alineadas y comparten televisora y fiscalización, pero esta diferencia de potencia y el tándem Ford-Chevrolet-Dodge, la pregunta cae de madura: ¿Habrá algún recelo de la octogenaria categoría...?

Respecto de las carrocerías, Pianetto confirmó que se mantiene la idea de tener siluetas simil Ford Mustang, Chevrolet Camaro y Dodge Charger. En tanto que el Toyota Gazoo Racing Argentina, que se sumó este año, llevaría la del Lexus. Restaría confirmar cuál sería la de Fiat, que también llegó este año con la escuadra Octanos Competición. El técnico desconoció qué variante podría ser la ideal para la marca italiana, aunque destacó que, “la categoría está pasando por uno de sus mejores momentos con la incorporación de terminales”.

El proyecto del Top Race es muy ambicioso. Pero se desprenden algunos interrogantes ¿Están todos sus pilotos capacitados para ese desafío? Entre sus filas solo algunos cuentan con idoneidad suficiente como Matías Rossi, Agustín Canapino, Gabriel Ponce de León, Mauro Giallombardo, Mariano Altuna, Caito Risatti, José Manuel Urcera y Guillermo Ortelli, que el próximo domingo en Buenos Aires regresa a la especialidad con el JP Carrera.

El otro punto es ¿en cuántos autódromos se podrá lucir esa potencia y si tienen la seguridad correspondiente? Termas de Río Hondo, Buenos Aires (Circuito N° 12), Alta Gracia (en el dibujo donde corrió el TC), Paraná y los puntanos Rosendo Hernández y el nuevo semipermanente en La Pedrera, serían algunos que por su extensión, rectas, curvas rápidas y seguridad, podrían recibir esta clase de autos.

También es para analizar los costos de la especialidad a partir de la importación de motores, algo que podría encarecerse teniendo en cuenta que hasta esta temporada se emplean los nacionales V6 de Oreste Berta S.A. ¿Y la goma? ¿Aguantarán 530 HP las actuales Dunlop o este cambio obligará a un nuevo neumático y el pertinente desarrollo...? Puntos que son para tener en cuenta ya que la categoría espectáculo se distingue por ser menos cara que el TC y STC 2000.

En 2012 el Top Race atravesó su peor momento que derivó en la salida de Urtubey como presidente. Aunque el salteño retornó hace unos años como máximo responsable y la especialidad logró recuperarse. Este cambio en los autos que se anunció hace un par de temporadas, se demoró, pero ahora se afirma que en 2018 sí se plasmará. ¿Se concretará con creces?

PorDarío Coronel