Top Race

25/07/2016

#TRV6: Querer es poder

En un circuito difícil como El Zonda-Eduardo Copello hubo buen espectáculo. Ganaron Bebu Girolami y Josito Di Palma. Agustín Canapino fue segundo en ambas carreras y continúa liderando el torneo.

Foto: Prensa Top Race.

Sin dudas fue una presentación singular la que realizó el Top Race en El Zonda-Eduardo Copello, donde la especialidad retornó después de cinco temporadas. Allí se disputó la séptima fecha del calendario con dos carreras. En la primera venció Néstor Girolami y en la segunda, donde abundó el buen espectáculo, Josito Di Palma.

En pocos circuitos argentinos el vértigo y la tensión se sienten como en este autódromo sanjuanino ubicado en medio de una quebrada, con curvas veloces, un puente y pocas vías de escapes. Justo en este trazado la categoría espectáculo decidió comenzar a usar las gomas duras en reemplazo de las blandas fabricadas en Turquía. Por eso lucirse en un escenario de estas características y con nuevos neumáticos fue un desafío enorme para los pilotos.

Néstor Girolami marcó la pole position el sábado y siguió de racha el domingo al quedarse con la competencia inicial, la más importante pues entrega la mayor cantidad de puntos. “Fue una carrera muy dura ya que por el poco grip que tienen estas gomas costó mantener el auto en pista”, reconoció el cordobés, que fue escoltado por Agustín Canapino y Matías Rodríguez.

Pero la segunda final fue la que se llevó todos los aplausos. Pese al poco grip de la nueva goma hubo muchos sobrepasos y maniobras al límite en un circuito exigente. Allí ganó Josito Di Palma. “En el final me tuve que defender con todo y por suerte pude ganar”, dijo el arrecifeño, quien en los últimos tres giros tuvo una dura pelea con Canapino, que largó noveno y avanzó con un auto con 50 kilos de lastre, y Diego Azar, que se quedó con el último escalón del podio.

En su arremetida Canapino tuvo una dura porfía con Bebu Girolami, que terminó cuarto tras partir décimo (para armar la grilla se invirtieron los diez primeros lugares de la prueba inicial). “Nos pasamos cuatro veces con Agustín, pero levantamos cuando debimos”, dijo el cordobés. “No solo el Bebu, todos mis colegas corrieron con respeto”, respondió el arrecifeño, que gracias a su doble segundo puesto sigue en la cima del torneo.

Cómo habrá sido de bueno el espectáculo ofrecido que hasta fue destacado por Juan María Traverso, asesor del TRV6. “Hacía años que no veía una carrera así. Los pilotos fueron al límite con los códigos que hay que tener en esta pista”, dijo el Flaco. “Hay categorías que no se animan a venir a El Zonda, tal vez porque sus autos se rompen o porque algunos pilotos no pueden correr acá…”, agregó con su particular estilo.

Sin dudas, los 13.000 espectadores presentes se empacharon de automovilismo. Se fueron felices porque el vértigo y la adrenalina que hubo en El Zonda les devolvieron el precio de su entrada.

PorDarío Coronel