Súper TC2000

20/05/2019

Fallas en la largada

Algunos autos tuvieron problemas en la partida detenida del STC2000 en El Villicum. Esto generó un accidente en el primer inicio.

En un momento económico delicado y con un parque de 17 autos, el Súper TC 2000 tuvo tres bajas en la carrera en El Villicum. La accidentada primera largada de la tercera cita del torneo dejó coches rotos. Hubo malestar en los pilotos perjudicados y referentes de los equipos que se quejaron del sistema de partida detenida.

En el inicio a Facundo Ardusso (Renault) se le paró el motor y fue golpeado por los Fiat de Mariano Werner y Fabián Yannantuoni quienes no pudieron esquivarlo. No hubo consecuencias físicas para los pilotos, pero sí fierros rotos, algo que les costará mucho a los equipos. En el incidente en la recta principal, que es en ascenso, el que pudo sacarla barata fue Agustín Canapino cuyo Chevrolet Cruze se quedó detenido, pero a los pocos segundos arrancó. Luego el Titán abandonó por fallas en el motor. 

“En la vuelta previa ya no me había entrado la primera. Cuando puse el embrague no me apareció en la pantalla la referencia para poner primera. Intenté meter el cambio y se me paró el motor”, dijo el bicampeón, cuyo Fluence tuvo serios daños (foto). “Me encontré con el auto de Facundo (Ardusso) parado y no pude esquivarlo”, admitió Werner. “El sistema de partida detenida falló en mi auto. Llegué a mi cajón de largada con la primera puesta porque si no era imposible arrancar. Esto hay que revisarlo o si no, volver a largar en movimiento”, aseguró el Patito.

Otro que se quejó fue Javier Ciabattari, responsable del FDC Competición, escuadra que atiende a los Citroën. “Las largadas detenidas son críticas para los embragues. Otro tema es que no se puede entrar en pánico y poner banderas rojas porque hay tres autos rotos. No están a la altura”, sentenció el ingeniero.

Con este panorama el tema de la partida detenida deberá replantearse por parte de los responsables de la categoría.

PorDarío Coronel