Súper TC2000

15/05/2019

Nació de noche

Hace 41 años, en una carrera nocturna del TC, el triunfo del Tero Pontoriero con su Dodge 1500 fue el génesis del TC 2000.

El Dodge 1500, con Pontoriero al mando, brilló en su primera carrera en el TC. La ACTC no tardaría mucho en tomar cartas en el asunto...

Sin quererlo, aquella negativa de la Asociación Corredores Turismo Carretera (ACTC) a los autos de dos litros, fue el comienzo de una de las categorías más importantes de la Argentina: el TC 2000, hoy conocido como Súper TC 2000. Fue una noche de verano, hace 41 años, cuando un grupo de entusiastas dio un paso histórico.

Era la época de las carreras nocturnas para no ganadores del TC en el Autódromo de Buenos Aires. En esta precuela del Turismo Competición hubo tres preparadores claves: Ángel María Isoldi y los hermanos Rubén y Juan Carlos Benavidez. Ellos analizaron las chances de poner a correr un Dodge 1500 ante los TC de tres litros. Sabían que ganarían con el peso siendo un coche más liviano, pero perderían en ruta cediendo 1.000 cm3 y por eso apostaron a las competencias nocturnas en el Oscar y Juan Gálvez.

El piloto elegido fue José Miguel Pontoriero. Sin saberlo, el público presente aquella noche en el Autódromo fue testigo de un hecho que marcó un antes y un después en el automovilismo nacional. En la segunda fecha del Torneo Nocturno para Pilotos no Ganadores de la ACTC, el 18 de febrero de 1978, aquél “Milqui” le ganó a sus primos mayores, las cupé Dodge GTX. 

Se corrió en el Circuito N° 7 de 2.640 metros del Coliseo Porteño y hubo 24 autos. Pontoriero sorprendió desde el arranque logrando la pole position, usando gomas nacionales Fliter de diseño slick, similares a las que empleaba por entonces la Fórmula 2 Nacional. Por ese motivo los usuarios de los autos de 3.000 cm3 se quejaron, logrando la promesa del comisariato de revisar si esas cubiertas estaban en reglamento...

Primero se corrieron dos series de 15 vueltas. La batería inicial fue para Oscar Aventin (Dodge GTX), siendo escoltado por Romel Viglianco (Chevrolet) y el propio Pontoriero. En el segundo parcial se impuso Alberto Beguerie (Ford). Segundo fue Carlos Giustozzi (Dodge GTX) y tercero Antonio Lizeviche (Chevrolet).

La final a 30 giros fue muy entretenida. Aventin y Viglianco se disputaron la punta y Pontoriero avanzó desde el séptimo puesto. La Horquilla fue el lugar donde se dieron las mayores alternativas. Ahí Viglianco superó al de Morón y en esa misma maniobra aprovechó para colarse el Tero con su “Milqui”, quien cinco rondas después tomó el liderazgo. El piloto de San Justo llegó a hacer ocho segundos de diferencia, pero en la vuelta 22° se largó a llover y las gomas lisas lo complicaron. En el giro final el puntero perdió su lugar en el Curvón Ascari. Aunque en el último paso por la Horquilla, Viglianco terminó cruzado y Pontoriero recuperó el mando a pocos metros de la meta, logrando un gran triunfo. El podio lo completaron el Puma Aventin y Marcos Loioco, también con una cupé GTX.         

Los hermanos Benavidez (Raúl a la izquierda, Juan Carlos a la derecha) posan con el Tero Pontoriero (centro). Junto a Ángel María Isoldi, cranearon aquella flamante aparición del "Milqui".

Los hermanos Benavidez (Raúl a la izquierda, Juan Carlos a la derecha) posan con el Tero Pontoriero (centro). Junto a Ángel María Isoldi, cranearon aquella flamante aparición del "Milqui".

En su cobertura CORSA comentó: “ganó un auto chico, seguramente en el futuro inmediato no se repetirán los éxitos en forma continuada, pero el Tero ha dado el alerta. Los ‘chiquitos’ vienen marchando. La sagacidad e inteligencia de los directivos (ACTC) sabrá sacar provecho para la categoría; no se debe pensar que el tipo de autos que ocupa el 85 por ciento de la producción nacional pueda causarle daño al TC, más bien puede revitalizarlo y equiparar las chances de los equipos particulares y oficiales...”

A la semana siguiente, el 1500 del Tero Pontoriero se paró, pero, con otro auto igual, Ángel Salomita fue cuarto. Esto despertó la alarma en la ACTC y les impidió a los dos litros seguir corriendo en competencias que ellos fiscalizaran. Fue ahí cuando Isoldi dio un paso decisivo para la creación definitiva del Turismo Competición.

“Me junté con el ingeniero Martínez de Ford, a quien se le debe gran parte del éxito que tuvo el TC 2000. Nos pusimos a trabajar y yo armé cinco autos. Se entusiasmaron un montón de muchachos y nos largamos: en 1979 hicimos un torneo nocturno en Buenos Aires con siete u ocho coches que eran Dodge 1500, Peugeot 504 y Ford Taunus. Ese torneo presentación lo ganó Cocho López, con el 504. Hasta ahí no éramos nada, solo un zonal. Pero en 1980 conseguimos ser nacional y comenzó su despegue”, le contó Isoldi a CORSA en una edición de los años ochenta.

Con el primer campeonato nacional fiscalizado por el ACA, hace 38 años, ya aparecieron afirmados en la flamante categoría nombres de la talla de Luis Rubén Di Palma y Jorge Omar del Río con Dodge 1500 y Juan María Traverso y Esteban Fernandino por el lado de las Ford Taunus con apoyo desde General Pacheco. El Óvalo ya se había retirado de forma oficial del TC...

La nueva divisional o TC Dos Litros como la llamaba en sus comienzos La Única, creció rápido y nunca se detuvo. Aparte de los notables mencionados se sumaron otros pilotos importantes. También se renovaron sus modelos con el correr de los años y con la televisación la especialidad se transformó en un éxito. Pero mucho se lo deben a Isoldi, los Benavidez y Pontoriero, protagonistas de una noche histórica. Estuvieron con todas las luces y hace cuatro décadas impulsaron el nacimiento del Turismo Competición 2000.  

 

PorDarío Coronel