Súper TC2000

30/06/2017

El día que el STC2000 voló de verdad en Rafaela

El 10 de agosto de 2012 la categoría batió dos récords de velocidad con Facundo Ardusso y Gabriel Ponce de León.

En 2012 el Súper TC2000 decidió cambiar de motorización. Se dejaron de lado los impulsores preparados por Oreste Berta y se importaron unos V8 fabricados por la empresa inglesa Radical. Aprovechando la visita a Rafaela, pactada como la séptima fecha del calendario, la dirigencia de la categoría decidió poner a prueba a las plantas motrices inglesas de 430 caballos y un día antes del arranque de la actividad oficial se realizaron sesiones especiales para establecer récords de velocidad y de promedio.

Y se logró. Gabriel Ponce de León alcanzó la velocidad máxima de 306,383 km/h y Facundo Ardusso dio una vuelta con un promedio de 264,817 km/h. Gracias a eso los nombres de los dos figuran en el primer box del autódromo santafesino donde están todas las marcas logradas por los pilotos a lo largo de los años, como el registrado por Néstor Jesús García Veiga, quien en 1973 había establecido una media de 249,222 km/h al volante de un Berta-Tornado de Mecánica Argentina Fórmula 1.

“La idea era establecer una marca de velocidad máxima y de promedio que logre incentivar al resto del parque a querer superarse tecnológicamente y doblegar estos primeros resultados. Lógico, también lo pueden hacer las otras categorías, a pesar de que no sean los mismos autos. Es que según el manual de la FIA, para establecer un récord, se deben respetar diferentes ítems: registrar el país, autódromo, coche, motor, categoría y piloto, entre otros puntos”, le dijo en su momento Pablo Peón, entonces presidente de la divisional, a CORSA.

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Metros por segundo recorrió el Peugeot 408 de Ardusso cuando llegó a los 302 km/h.

“Quiero que se reviva el espíritu por competir en esta clase de pruebas. Para mí esto le hace bien a todo el automovilismo no solo al STC 2000. Por eso estoy orgulloso de que un auto argentino ande a 264 de promedio y supere los 300 km/h de velocidad final. Se vio la capacidad técnica de los equipos y la conductiva de los pilotos”, agregó el ex piloto.

El desafío llegó justo en un año de muchas novedades para la categoría, como el cambio de motorización y la exitosa realización del Callejero de Buenos Aires. Claro, también fue motivo de felicidad para algunos, como sucedió con los equipos oficiales Honda y Peugeot, que gracias al Civic de Ponce de León y al 408 de Facundo Ardusso se llevaron el diploma por marcar los registros.

“Los 300 km/h en estos autos se sienten; más cuando llegás al curvón y tenés que frenar. Nunca había andado a esta velocidad con autos de carreras, aunque sí lo hice con uno de calle en un circuito”, contó el de Junín. “Fue mi primera vez en Rafaela y disfruté haber marcado el récord de promedio. Después del golpe en los entrenamientos no me quería subir. Pero Ulises Armelini me insistió y no se equivocó. Es mérito de él, porque yo tenía miedo, ja”, agregó el santafesino.

Se vieron abrazos y festejos. A Ponce de León llevado en andas por sus mecánicos y a Ardusso lleno de orgullo por haber logrado el récord en la primera vez que giraba en el óvalo, a pesar de ser santafesino. Ellos fueron los principales protagonistas del fin de semana que albergó un evento que Peón quería que se vuelva costumbre…