Súper TC2000

07/12/2016

Un trabajo fino

Nos metimos en el box del Team Peugeot Total Argentina del Súper TC 2000 para saber cómo trabajan durante un fin de semana de carrera.

Durante un fin de semana de competencia la labor de los equipos y de los pilotos es vertiginosa. Sobretodo en una categoría como el Súper TC 2000, en la que está en juego el prestigio de las marcas. Para saber cómo se trabaja en pleno weekend, CORSA se metió en el box del Team Peugeot Total Argentina, nada menos que la escudería bicampeona de la especialidad.

La estructura que comanda Ulises Armellini está afincada en la localidad bonaerense de San Nicolás. Allí trabajan una veintena de personas que, entre carrera y carrera, dedican su tiempo a tener en óptimas condiciones a los Peugeot 408 que conducen Mariano Werner, Damián Fineschi, Fabián Yannantuoni y Facundo Chapur. La tarea, básicamente, pasa por realizar un mantenimiento de cada pieza, reparar aquellas que fueron dañadas o acondicionarlas según los desarrollados realizados por el área de ingeniería. El service del motor lo hace la propia categoría, algo que aliviana mucho la tarea en la sede del DTA.

Como en el STC 2000 no hay muchas pruebas durante el año, los entrenamientos oficiales de cada fecha se aprovechan al máximo. Para optimizar la tarea de puesta a punto de los autos, durante los días previos los técnicos del equipo analizan el trazado en el que se correrá determinando la cantidad y características de las curvas y sus sectores veloces. En la primera salida a la pista se verifica que el “setup” elegido sea el correcto, algo que puede ser determinante para facilitar la tarea durante el resto del fin de semana. En esta instancia, básicamente, se trabaja con los sensores de suspensión para conocer el funcionamiento aerodinámico e ir adaptándolo a las condiciones del circuito.

Finalizada esa etapa de regulación en todos los coches cada piloto trabaja con sus ingenieros para adaptarlo a su estilo de manejo con el objetivo de aprovechar al máximo su potencial. La comunicación se realiza por radio y los cambios de reglaje se efectúan en las detenciones que se hacen en los boxes luego de cierta cantidad de vueltas. Para variar la puesta a punto es fundamental la adquisición de datos que suministra información de una veintena de sensores distribuidos por el vehículo y que verifican que las apreciaciones del corredor sean correctas.

25 SENSORES
Aproximadamente, usa un auto del Súper TC 2000. Permiten conocer datos de suspensiones, temperatura, presión de motor, presión atmosférica, entre otros. Todos estos parámetros sirven para verificar el comportamiento del vehículo luego de un cambio de puesta a punto.

“Es muy importante que nosotros interpretemos bien el comportamiento del auto para transmitirlo de la mejor forma posible a los mecánicos y que ellos, en definitiva, puedan saber qué hacer y qué no. Nosotros vamos al límite y si nos ponemos a pensar cómo mejorarlo, perdemos. Para pensar en soluciones están los ingenieros”, afirma Chapur, que aclara que la adquisición de datos también les sirve a los pilotos para saber si ellos mismos están haciendo algo mal. “Tal vez el ingeniero por radio me dice que me tire más adentro en una curva porque algún compañero lo está haciendo así. Eso es una buena referencia, pero está en mí saber interpretar lo que hace mi auto, porque si tiene otra puesta a punto no me puedo tirar a fondo”, agrega el cordobés.

Para el Team Peugeot Total Argentina tener cuatro pilotos supone una ventaja ya que puede probar con cada uno diferentes soluciones que van desde variar la altura, la geometría de la suspensión y la carga aerodinámica, logrando así una gran cantidad de datos que, eventualmente, pueden ser utilizados luego para lograr un mejor rendimiento de todos los 408. “Contamos con corredores de muy buen nivel y, rápidamente, tenemos detalles que nos permiten elegir qué camino tomar. Además encuentran el límite del auto sin la necesidad de ponerlo en riesgo. Sin dudas, eso es un punto fuerte de nuestro equipo”, asegura Carlos Serpero, uno de los ingenieros de la escudería de Peugeot Argentina.

Tras el trabajo realizado en las dos pruebas libres, llega el momento más intenso del sábado: la clasificación, en la que los pilotos salen con el cuchillo entre los dientes para conseguir el mejor tiempo posible que les permite avanzar en cada fase y llegar ha luchar por la pole position en la última instancia.

Tras la tanda cronometrada se realiza una reunión entre los pilotos y los ingenieros para intercambiar los datos de cada salida a pista y sacar conclusiones para mejorar los autos en función de la competencia, en definitiva el momento de la verdad.

PorDiego Durruty