Súper TC2000

05/09/2016

#STC2000: El Titán se quedó con todo

Agustín Canapino tuvo un fin de semana brillante en Santa Fe. Ganó de punta a punta las dos carreras en el Callejero y se afirmó al frente del torneo.

"Quiero ser campeón con Chevrolet”. La frase la repitió una y otra vez Agustín Canapino durante el fin de semana del Súper TC2000 en el Callejero de Santa Fe. Y aunque hasta ahora ése es un deseo no se pude negar que está haciendo todo lo posible para que se convierta en realidad este mismo año.

Esta temporada regresó al equipo oficial del Moño Dorado con el objetivo de sacarse la espina tras perder los títulos de 2014 y 2015 con Néstor Girolami, quien era su compañero en Peugeot. Pero recién con el triunfo en los 200 Kilómetros de Buenos Aires en compañía de Guillermo Ortelli sacó chapa de candidato. Por eso era necesario que la racha se extendiese en Callejero, el mismo que en 2011 -cuando también corría para Chevrolet- le jugó una mala pasada con un fuerte accidente en los entrenamientos que lo dejó sin correr.

Esta vez nada se interpuso entre Agustín y la felicidad plena. Aunque ya había ganado en la edición pasada, lo que hizo en esta fecha superó todos los pronósticos. Ganó la clasificación con dos tiempazos que le permitió largar adelante en las dos competencias y dominó ambas de punta a punta para lograr el puntaje perfecto y alejarse aún más de sus rivales.

En la carrera del sábado a la noche le ganó la pulseada a Facundo Ardusso (Renault), justamente su más serio rival en la lucha por el campeonato. “La clave del triunfo fue asegurarme largar desde el primer puesto y mantener la posición en la partida. También fue importante sostener el ritmo y defender siempre la posición en la curva 1, que es el único lugar para intentar un sobrepaso”, aseguró Agustín, quien tuvo poca presión de su escolta.

Pero eso tuvo un motivo, según Ardusso. “Su auto desprendía algún fluido que me cubrió todo el parabrisas y me perjudicó la visibilidad. Eso me llevó a ser cauto en los frenajes donde le podría haber descontado”, relató el santafesino.

Tal cual sucedió en la prueba nocturna, en la del domingo al mediodía Canapino hizo un trabajo perfecto y logró su tercer éxito consecutivo. Aunque lo más importante fue que aumentó la diferencia con Ardusso, quien abandonó sobre el final por la rotura de la dirección y por poco lo choca al seguir de largo en la chicana.

“Fue una carrera intensa. Al principio me defendí de Facu, que atacó muy fuerte. Cuando los neumáticos del Cruze tomaron temperatura me escapé y manejé la diferencia. Luego sufrí un roce importante con la pared, pero el auto aguantó muy bien. Sobre el final me sorprendió lo de Ardusso, que me encontró dentro de la chicana cuando él siguió de largo. Tuve mucha suerte de no ser impactado”, contó el líder del torneo.

La deserción de Ardusso fue bien aprovechada por Emiliano Spataro, que heredó el segundo puesto y redondeó un buen fin de semana ya que en la primera carrera había llegado tercero. “El auto anduvo muy bien, aunque creo que el sábado estaba para más”, afirmó el piloto del Rombo, que se benefició también con una orden de su equipo que le impidió a su compañero Leonel Pernía intentar ganarle la posición.

La frutilla del postre de este singular fin de semana para Agustín Canapino fue el anunció de Chevrolet de renovarle su contrato hasta 2018. Toda una demostración de confianza que el propio piloto quiere retribuir de una sola manera, ganando el título.


SIN MUCHO ESPECTÁCULO
Esta vez las dos competencias disputadas por el Súper TC2000 en el Callejero de Santa Fe no fueron buenas, como sí ocurrió en 2015. La falta de espectáculo, provocada por un trazado sin lugares de sobrepasos, se notó más en la carrera del sábado por la noche, que hasta tuvo nueve vueltas neutralizadas. “Lo que sucedió la temporada pasada fue una excepción”, explicó Canapino. Más allá de eso hubo maniobras interesantes y que fueron muy aplaudidas, como las protagonizadas por Matías Milla, en la sabatina; y Matías Rossi y Facundo Chapur, en la dominical. Aunque en ningún caso peleando por los puestos de punta.

PorDiego Durruty