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07/11/2017

Joyas sobre ruedas

CORSA estuvo en la 15ª edición del Gran Premio Argentino Histórico organizado por el Automóvil Club Argentino. Te mostramos los autos más bellos y te contamos sus historias.

"Es como un museo itinerante”. Con esa frase Jorge Revello, vicepresidente segundo del Automóvil Club Argentino, define al Gran Premio Argentino Histórico, competencia de regularidad que organiza el ACA y que este año celebró su 15ª edición. Y un poco de razón tiene ya que su parque está compuesto por verdaderas joyas de la industria automotriz.

Entre los más de 140 vehículos que participaron este año de la Gran Carrera fue difícil elegir los modelos más bellos, pero aquí hay cinco que se destacaron por su diseño, desempeño y el sentimiento que les genera a sus dueños.

El Mustang del uruguayo Juan Martinet Douteau.

El Mustang del uruguayo Juan Martinet Douteau.

FORD MUSTANG 1965
Se podría decir que es el sueño del pibe hecho realidad. Juan Martinet Douteau, su propietario, se enamoró del Mustang en su niñez a partir de un pequeño autito de juguete que en la actualidad tiene su hijo. Compró este GT350 en Estados Unidos hace seis años y lo llevó a su Uruguay natal para restaurarlo. “El auto siempre me encantó por sus formas y por la historia de Carroll Shelby”, le dijo Martinet Douteau a La Única. El Mustang, que está impecable, provocó la admiración del público durante la competencia. “A todo el mundo le encanta. Todos me lo halagan y me lo quieren cambiar por algo. Manejarlo es un verdadero placer”, agregó su feliz dueño.

El singular Karman del paraguayo Esteban Gauto.

El singular Karman del paraguayo Esteban Gauto.

VW KARMAN GHIA 1962
Este ejemplar es atípico en los caminos argentinos. Según registros solo hubo tres que transitaron por el país y los mismos pertenecieron a la embajada de Alemania. Este vehículo en particular fue importado por el representante oficial de VW en Paraguay. Allí lo encontró Esteban Gauto, quien lo restauró y lo dejó impecable. “Le sacamos la masilla, le reparamos el óxido y quedó como nuevo”, afirmó el piloto paraguayo. La tarea de restauración comenzó en 2000 y demandó cuatro años por la escasa información con la que se contaba para llevarlo a su estado original. “Como es un auto que acá no se vio, todos se acercan para saber su historia”, explicó Gauto, que participó por segunda vez consecutiva en el GPAH y tuvo un gran desempeño (llegó a liderar la general).

El Chevrolet '39 de Tadeo Taddia.

El Chevrolet '39 de Tadeo Taddia.

CHEVROLET COUPE 1939
Se trata de uno de los autos emblemáticos del GPAH ya que participó en varias ediciones. Además, no es una réplica de una vieja cupecita de Turismo Carretera. Por el contrario, es un auto original que corrió en la popular categoría en manos de Tadeo Taddia, gran defensor de la marca del Moño Dorado. Es más, con este vehículo Taddia participó en la legendaria Buenos Aires-Caracas de 1948. Detrás del volante está Lucas, nieto de Tadeo. El auto está en perfecto estado gracias al cariño y la atención de la familia. Se lo suele ver en la puerta de la concesionaria Tadeo Taddia e Hijo ubicada en el barrio porteño de Boedo. “Hay gente que se emociona cuando lo ve, principalmente aquellos hombres que vieron correr a mi abuelo cuando eran niños”, contó Lucas.

El Isabella de los hermanos Adam.

El Isabella de los hermanos Adam.

BORGWARD ISABELLA 1956
Este auto estaba abandonado sobre la calle Gabriela Mistral, en el barrio porteño de Villa Pueyrredón, hasta que lo encontraron los hermanos Juan Martín y Carlos Adam. Lo compraron y pasaron dos años haciéndole las reparaciones pertinentes con el objetivo de homenajear a su padre Martín Carlos Adam, quien entre 1959 y 1961 corrió junto a Oscar Marcolongo con un auto similar. “Con este auto ya corrimos seis Grandes Premios y varias otras carreras. Es muy especial manejarlo por lo que significa para nosotros y para la gente porque siempre hay alguien que se acerca y nos cuenta que algún pariente tuvo un Isabella”, resumió Juan Martín, el encargado de conducirlo.

El Giulia de Tomasi, presidente del ACU.

El Giulia de Tomasi, presidente del ACU.

ALFA ROMEO GIULIA 1972
Es propiedad de Jorge Tomasi, presidente del Automóvil Club del Uruguay. Lo compró en 1998 y lo preparó para las pruebas de regularidad, básicamente en el aspecto de seguridad con una jaula y en el de la comodidad con butacas más confortables para manejar durante varias horas. En Uruguay ganó tres veces las 1.000 Millas y en el GPAH venció en cinco oportunidades en su clase (este año terminó segundo). La clave de sus buenos resultados está en su mantenimiento que se lo hace un mecánico de confianza que pone especial énfasis en el motor, los frenos, amortiguación y dirección.

PorDiego Durruty