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22/10/2016

Cerca de la gloria

Los Berisso vencen en las sierras cordobesas mientras los Galardi saborean su primera victoria en el Gran Premio Argentino Histórico.

Por fin el sol se dejó ver e iluminó el paso de los autos del 14° Gran Premio Argentino Histórico, que es organizado por el Automóvil Club Argentino. La quinta y penúltima etapa de la prueba se disputó el viernes y comenzó en La Rioja. Desde allí, la caravana tomó rumbo sur hasta Patquía por la ruta 38 y luego giró al sureste dejando atrás Chamical y arribando a Villa de Soto, en el noroeste cordobés, para realizar el repostaje de combustible.

Los competidores debieron lidiar con fuertes vientos para mantener los coches en las referencias marcadas en la ruta en pos de no penalizar al paso por los controles secretos. Caminos rectos sin mayores desniveles marcaron la salida de La Rioja. Al llegar a Salinas Grandes, todo se tiño de blanco y luego los cactus aparecieron en escena. Hasta Villa de Soto se realizaron cinco pruebas cronometradas.

Por la tarde, la historia cambió. Al salir de la neutralización, la cuesta de la Higuera dejó entre ver las sinuosas pruebas clasificatorias de montaña que aguardaban (ocho en total) a los 133 autos “sobrevivientes” de los 150 que largaron.

El trazado se complicó aún más al ascender y cruzar las Altas Cumbres que ascienden a 2.300 metros sobre el nivel del mar en el poblado de El Cóndor. Varios motores comenzaron a mostrar signos de fatiga y debieron ser asistidos por los auxilios del ACA que van intercalados en la caravana.

Deportivamente Ricardo Meritello, director de la carrera, canceló dos pruebas, primero la del río Los Sauces porque Vialidad se encontraba repavimentando y, acto seguido, la de El Cóndor por las nubes bajas y la niebla que impedían la visibilidad a más de 20 metros. Copina, antiguo trazado donde se corría el Desafío de los Valientes, pudo transitarse con normalidad y el faldeo trabado continuó por San Clemente hasta arribar a Villa General Belgrano.

El binomio Berisso padre e hijo, tres veces ganadores de esta competencia, obtuvieron la difícil etapa en su Volvo 122 S del año 1963 con un tiempo neto de 9 horas, 56 minutos, 2 segundos y 9 centésimas. Ser el que menos penalizó hoy le valió recortar la distancia a solo 13 centésimos con quienes lo anteceden y son segundos en la general, los Osman.

Luis y Gastón Galardi fueron terceros en una muestra más de su excelsa solidez, puesto que además ya ganaron tres de las cinco etapas. Su diferencia al frente es de dos segundos y 41 centésimos, que son prácticamente indescontables para los cazadores de su Peugeot 404. En la categoría velocímetro, la más nutrida de participantes, Kaminski-Cantón ganaron sobre quienes continúan al frente, el binomio de Bragado y Pergamino, Fernández-Eslava con Fiat 1.500 berlina.

El sábado se correrá la sexta y última etapa con un total de 523 kilómetros desde Villa General Belgrano en Córdoba, hasta el monumento a la Bandera, en Rosario, ciudad donde se realizará la premiación desde las 19.