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18/10/2016

GPAH: Exigente segunda jornada

Los Galardi, padre e hijo, arrasaron en una de las etapas más duras que se recuerde y son cómodos líderes del Gran Premio Argentino Histórico.

Foto: Prensa ACA.

La segunda etapa del Gran Premio Argentino Histórico organizado por el Automóvil Club Argentino se disputó el lunes sobre 615 kilómetros. Pilotos, navegantes y máquinas necesitaron de diez horas y veinte minutos para completar el recorrido que tuvo su inicio en Villa de Merlo, San Luis y terminó en San Rafael, Mendoza. Entre ambas ciudades, la ruta y la temperie plantearon múltiples dificultades a las tripulaciones.

Al largar desde Merlo, el cielo oscuro presagiaba una torrencial lluvia que acompañaría durante toda la mañana el transitar por Concarán, Las Chacras, La Carolina, Rio Grande, y la cuesta de Nogolí, dentro de la provincia de San Luis, hasta arribar a su capital. Este dibujo de etapa era similar a una realizada el año pasado, pero que luego finalizó en San Juan.

La belleza del camino fue muy demandante para los regularistas debido a las constantes subidas y bajadas del mismo. Diversos cruces de vados, cuestas y rodeos de cerros con el piso mojado y la visibilidad reducida por la lluvia, hicieron que las tripulaciones cometieran errores en el afán de “llevar el auto bien pisado” ante las referencias que el libro de ruta indica, a los fines de llegar en tiempo de paso exacto a los controles secretos de cada una de las 13 pruebas cronometradas que tuvo la jornada.

Por la tarde, el agua dio respiro al dejar la neutralización, almuerzo y repostaje de combustible en San Luis capital. Pero un nuevo rival, más invisible, apareció para los especialistas en los cronómetros: el temido viento lateral y frontal. La ruta 146, contrariamente a las reviradas de la mañana es una recta eterna de casi 300 kilómetros donde a sus lados solo se observa meseta y monte árido, desde allí el viento entorpecía el normal avance de los autos y obligaba a los navegantes a estar muy atentos ante las referencias para pedirle a su piloto que acelerara o ralentizara su marcha. Tanto esfuerzo se vio premiado con un oportuno brindis en Bodegas Bianchi, al llegar a San Rafael.

Dentro de esta cuasi lotería en una de las etapas más duras que el Gran Premio Argentino Histórico recuerde en sus catorce ediciones, el binomio conformado Luis y Gastón Galardi, con su Peugeot 404 de 1974 volvieron a repetir su éxito del primer día de carrera, pero con una diferencia mayor sobre sus perseguidores, con lo cual ratificaron ampliamente sus aspiraciones a obtener la Gran Carrera.

Segundos y terceros en la clasificación hay otros binomios conformados por padre e hijo, como los Berisso y los Osman, quienes ya conocen lo que significa obtener la carrera más prestigiosa del año. La diferencia entre los punteros y sus inmediatos perseguidores ya es de más de un segundo y medio, muy difícil de descontar de no mediar imponderables. En la categoría velocímetro, continúan al frente Fernández-Eslava con Fiat 1500 del año 1968 pero ahora seguidos muy de cerca por los uruguayos Sica, sobre un bonito Ford Escort Mk2 de 1980.

Esta mañana la hilera de coches irá recorriendo desde las 8 am las localidades y regiones de Valle Grande, Cañón río Atuel, Nihuil, 25 de mayo, Pareditas, Eugenio Bustos, Tunuyán, Manzano Histórico, Tupungato, San José y Ugarteche, para finalizar 16.50 en el Mendoza Plaza Shopping.

El Gran Premio que cuenta con el apoyo de empresas como YPF, La Caja, Peugeot y Coca-Cola, además realiza su acción solidaria mediante el aporte de 5 kg de alimentos no perecederos diarios de cada auto participante a Caritas Argentina, que se acerca a cada final de etapa a realizar tal colecta.