Mundo CORSA

02/07/2018

El rey del Infierno Verde

Con el Porsche 919 Hybrid Evo, basado en el auto usado hasta el año pasado en el WEC, la firma alemana quebró el récord del mítico circuito de Nürburgring. Aquí, todos los detalles de este hito.

Tras abandonar el Mundial de Resistencia (WEC, por sus siglas en inglés) a fines del 2017, Porsche decidió despedir al 919 Hybrid que le permitió coronarse en los tres últimos años en el certamen, y lograr en ese lapso tres triunfos consecutivos en las 24 Horas de Le Mans, batiendo récords en los principales circuitos del mundo con una versión extrema de este prototipo.

En abril pasado el Porsche 919 Hybrid Evo, tal la denominación de este auto sin cotas reglamentarias, rodó más rápido que un Fórmula 1 en el circuito belga de Spa-Francorchamps con el suizo Neel Jani detrás del volante; mientras que el último viernes quebró el récord que estaba vigente desde 1983 en el mítico circuito alemán de Nürburgring.

Esta vez conducido por el germano Timo Bernhard, el vehículo de la casa de Stuttgart completó un giro a la variante Nordschleife de 20 kilómetros en 5m19s54/100 y así batió en 51s58 segundos el récord de vuelta anterior establecido por su compatriota Stefan Bellof hace 35 años con un potente Porsche 956 C Rothmans de 620 caballos durante los entrenamientos para la carrera de 1.000 kilómetros del Campeonato del Mundo de Resistencia.

Orgulloso y satisfecho, Bernhard, cinco veces ganador absoluto de las 24 Horas de Nürburgring, otras dos de las 24 Horas de Le Mans y actual campeón del mundo de resistencia con el Porsche 919 Hybrid, manifestó al salir del estrecho habitáculo de su prototipo: “Este es un gran momento para mí y para todo el equipo; es la guinda al pastel del programa 919. El Evo estaba perfectamente preparado y yo he dado el máximo en esta vuelta. Gracias a la carga aerodinámica fui a fondo en tramos donde nunca imaginé que se pudiera”.

El Porsche 919 Hybrid Evo llegó a una velocidad máxima de 369,4 km/h.

El Porsche 919 Hybrid Evo llegó a una velocidad máxima de 369,4 km/h.

La versión Evo del Porsche 919 Hybrid fue liberado de algunas restricciones que hasta entonces había mantenido para cumplir con el reglamento del WEC. De esta forma, el sistema de propulsión híbrido alcanza ahora una potencia total de 1.160 caballos. El Evo pesa sólo 849 kilos y su modificada aerodinámica (que con estos cambios es activa) genera una carga superior en más de un 50% a la del modelo del WEC. Gracias a esta preparación en Nürburgring llegó a una velocidad máxima de 369,4 km/h.

La reglamentación técnica de la FIA para el WEC y Le Mans, introducida en 2014, proporcionó una exitosa pelea entre conceptos muy diferentes de vehículos de la clase 1, donde competían los prototipos Le Mans de Audi, Porsche y Toyota.

Para preparar el 919 Evo se tomó la base del vehículo campeón del mundo en 2017. Lo primero que se hizo fue incorporar las mejoras que estaban preparadas para el WEC 2018, pero con las que nunca se llegó a competir tras la retirada a finales de 2017. Además, se hicieron varias modificaciones aerodinámicas.

El 919 está propulsado por un compacto motor V4 turbo de dos litros que actúa en conjunto con dos sistemas de recuperación de energía (una procedente de la frenada del eje delantero y otra de los gases de escape).

El motor de combustión mueve el eje trasero, mientras que dos electromotores impulsan el delantero para que el coche acelere con cuatro ruedas motrices. Al mismo tiempo, ese motor de combustión recupera energía del sistema de escape, que de otro modo iría a parar a la atmósfera sin ser utilizada. La energía eléctrica que proviene de los frenos delanteros y del sistema de escape es almacenada temporalmente en una batería de iones de litio refrigerada por líquido.

La reglamentación de eficiencia del WEC limitaba la energía por vuelta procedente del combustible a través de un medidor de flujo. El motor V4 de combustión conseguía de esa manera unos 500 caballos de potencia. Liberado de estas restricciones, equipado con un software actualizado, pero manteniendo el combustible de competición habitual (E20, que contiene un 20% de bioetanol), la versión Evo alcanza los 720 caballos.

Como la cantidad de energía procedente de los dos sistemas de recuperación que se podía utilizar también estaba limitada a una cantidad de megajulios por vuelta, el mecanismo se quedaba muy por debajo de su potencial. Ahora, con toda la propulsión disponible, la potencia de los dos motores eléctricos se incrementa en un 10% y pasa de los 400 a los 440 caballos.

Los ingenieros también liberaron del reglamento la aerodinámica del 919 Evo. El nuevo difusor frontal (más grande) consigue un equilibrio con el también nuevo y enorme alerón trasero, y ambos cuentan con sistemas que controlan activamente la reducción de la resistencia al aire.

El prototipo es más liviano y potente que el usado en el WEC.

El prototipo es más liviano y potente que el usado en el WEC.

Para ganar aún más en rendimiento, el Evo monta un sistema de frenos por cable en las cuatro ruedas, que proporciona un control dinámico adicional. Además, la dirección asistida se ha adaptado para cargas mayores y se diseñaron triángulos de suspensión más fuertes (delante y detrás).

En comparación con el coche en condiciones de carrera tradicionales, el peso en vacío se ha reducido 39 kilos, hasta dejarlo en 849 kilos. Para lograr esto, se han quitado el aire acondicionado, el limpiaparabrisas, varios sensores, dispositivos electrónicos para el control en carrera, sistemas de luces y el sistema de gatos neumáticos. Mientras que Michelin ha desarrollado unos compuestos de neumático especiales que tienen que soportar más carga aerodinámica que un Fórmula 1.

“Como equipo de competición estamos constantemente buscando retos que hagan avanzar al coche, a los pilotos y al equipo para funcionar al límite. Conquistar el Infierno Verde ha sido un verdadero desafío…”, afirmó Andreas Seidl, Director del equipo de Porsche detrás de estos récords.

PorDiego Durruty