Mundo CORSA

07/02/2018

Maranello convertida en Hollywood

A lo largo de los años Ferrari estuvo involucrada en diferentes películas, algo que sirvió para llevar el mito a todas partes del mundo.

No debe existir persona alguna en el mundo que no conozca el significado de la marca Ferrari; porque es mucho más que una marca de autos o un equipo de competición de Fórmula 1. Ferrari es una auténtica leyenda que excede los rubros automotriz y deportivo, tanto en su país de origen, Italia, como en el resto del universo.

Ferrari y el cine han estado ligados de alguna manera a lo largo de la historia de los largometrajes, desde las primeras películas en blanco y negro.

Como parte de los festejos por el 60ª aniversario de la Casa de Maranello, ocurrido en 2007, se realizó una exposición que incluyó una selección de más de 40 fotografías inéditas obtenidas del archivo de Ferrari. Además, se destacaron los films y celebridades del cine mundial que fueron seducidas por la leyenda del Cavallino Rampante tanto en los sets de filmación como en su vida privada; estrellas inmortalizadas en las ruedas de sus Ferrari durante visitas a la fábrica o sobre las pantallas con sus películas.

Los clips de más de 70 películas diferentes relacionadas con Ferrari fueron compilados para mostrar la historia de la fábrica con modelos utilizados en esos films por las más importantes figuras del cine internacional.

La leyenda de Ferrari ha inspirado tanto a Cinecittà como a Hollywood, ya que los coches del Cavallino han protagonizado algunas escenas inolvidables, compartiendo la pantalla con grandes artistas como Ava Gardner y Gregory Peck en las películas en blanco y negro de los años ‘50 y Sofía Loren y Marcello Mastroianni en los films clásicos de los ‘60. Autos de Ferrari también han figurado en películas de Alain Delon y Walter Matthau, íconos de los años 1970, y en parte de los grandes sucesos de Hollywood de hoy.

Aquella muestra incluyó una selección de afiches, publicidad y fotografías de viejas películas y también recientes, y grandes máquinas como la F250 California GT, que apareció en la inolvidable “Ayer, hoy y mañana”, de Vittorio De Sica, y en el film “Amistades peligrosas”, de Roger Vadim. 

Pese a que la participación de vehículos Ferrari en distintos éxitos del cine mundial sirvió como valiosa publicidad y para engrandecer el mito del Cavallino, en una ocasión Don Enzo Ferrari negó sus autos para un film.

En el rodaje de la película Le Mans del año 1971, protagonizada por Steve McQueen, fueron comprados once autos de carrera y se alquilaron otros catorce. El personal que actuó incluyó un equipo oficial de Porsche, como apoyo profesional y técnico, y 200 extras. Sin embargo, la anécdota más interesante ocurrió cuando Enzo Ferrari fue consultado para solicitarle su colaboración. Por entonces la casa de Maranello competía tanto en Fórmula 1 como en Sport Prototipo. La reacción fue un “no” rotundo, como era de esperarse del Commendatore cuando supo que en la película no ganaría una Ferrari, justamente en tiempos en que su máximo rival era Porsche.

A raíz de esa negativa, la empresa encargada de la producción se vio obligada a comprar los imprescindibles autos rojos. Así pudo tomar cuerpo el personaje de Erich Stahler, encarnado por Siegfrid Rauch, quien al volante de una Ferrari 512S sería el rival directo de Michael Delaney, el héroe del Porsche 917K.

El director de cine y magnate norteamericano James Glickenhaus es reconocido en el mundo por su devoción por los automóviles de carrera. Tal es así que decidió desembolsar tres millones de dólares para que la empresa italiana Ferrari le haga un modelo exclusivo “a medida” según sus propios gustos estéticos y de motorización.

El Ferrari P4/5 está inspirado en dos modelos anteriores de la marca erigida en Maranello, Italia: el P4 y el Ferrari Enzo. Del primero saca parte de su diseño, un automóvil que tuvo su momento de gloria allá por los sesenta. Del segundo bólido, uno de los más lujosos de la marca, toma el chasis, mientras que Pininfarina se encarga del diseño.

Su motorización es una de los más potentes que ha hecho la compañía automotriz para autos que no sean de competición: un V12 de 600 cv de potencia, muy parecido al que utiliza el Enzo, con el que alcanza los 350 km/h y acelera de 0 a 100 en 3,55 segundos.

Pinifarina, la empresa encargada de la estética de las Ferrari, utilizó más de 200 elementos nuevos para agregarle a esta belleza sobre cuatro ruedas, a fin de mejorar su sistema de aerodinámica. Los tres millones de dólares del director de “El Exterminador” y “Huellas Criminales” lo justificaban.