Entrevistas

24/08/2012

Lengua filosa

En un mano a mano con CORSA, Gabriel Furlan analizó la seguridad de los circuitos de la Argentina.


Después del fallecimiento de Guido Falaschi en la final del TC en Balcarce, el 13 de noviembre de 2011, todo el ambiente fierrero argentino se percató de las deficiencias de los trazados en el aspecto seguridad. A poco de cumplirse un año de ese trágico accidente, muchos se preguntan qué cosas cambiaron para tener un automovilismo con mínimo riesgo. La respuesta la ofrece Gabriel Furlan, ex piloto y quien ahora se dedica a administrar su equipo GF Racing en Top Race y que todavía posee acciones en el Súper TC 2000: “No cambió nada”, asegura sin titubear y sin miedo de decir lo que piensa, como ha hecho durante toda su campaña deportiva.

-El Top Race corrió en Salta. Si Pablo Peón, que estuvo al tanto de esta competencia, te pregunta si el Súper TC 2000 puede ir, ¿qué le decís?
-Si corre el TRV6 por qué no lo va a hacer el Súper TC 2000. Peón es un promotor de carreras como Alejandro Urtubey. Acá el que tiene que dirimir si una carrera se puede hacer en tal o cual circuito es la Comisión Deportiva Automovilística (CDA) del Automóvil Club Argentino (ACA). Ellos tienen el poder y deberían aplicarlo.

-¿Pero cómo está su seguridad?
-Al autódromo de Salta le falta hacer algunas cosas, pero está bien. Está mucho mejor que el año pasado; se avanzó bastante. Igualmente, en todos lados pasa lo mismo. Fijate en Buenos Aires: el fin de semana pasado un auto del Turismo Zonal Pista (el Fiat 128 de José Dinicola) salió despedido en la recta que va de Ascari a la Horquilla y terminó en el túnel que lleva a los vehículos particulares hasta la zona de boxes, como había pasado con el coche del Stock Car hace unos años (en 2009, con Gualter Salles como piloto). La primera vez puede ser desgracia, pero la segunda ya es negligencia.

-¿En Balcarce hubo negligencia?
-Claro que sí. Fue un prólogo de lo que no hay que hacer. Eso no fue desgracia. Todo lo que sucedió fue consecuencia por no respetar lo que dicen los manuales de la Federación Internacional del Automóvil (FIA).

-¿Los dirigentes del automovilismo conocen esos manuales?
-Pablo Peón, sí. Los dos arrancamos juntos hace muchos años, cuando yo estaba en la parte deportiva y él en la comercial; sé que tiene en claro esas cosas. Pero no es su responsabilidad, ni de los pilotos o periodistas. Acá debería decidir el Automóvil Club Argentino si un autódromo está habilitado para correr o no. De hecho, ellos tienen un tipo que sabe mucho sobre seguridad: Diego Mesa. Pero no le dan bola y fui testigo de eso. He visto entregar informes enteros sobre algunos circuitos que estaban muy mal y no hicieron nada. Carlos García Remohí es quien autoriza las carreras.

-¿Esto se puede cambiar?
-Sí, se soluciona suspendiendo una carrera y listo.

-Eso lo debería hacer el ACA…
-Claro. El Automóvil Club Argentino es el responsable de lo bueno y de lo malo en el automovilismo. Para cambiar todo esto el ACA debería llamar a todos los autódromos, a los dirigentes y decirles: “Señores, esto es lo que se debe modificar en los circuitos. Hay esta cantidad de trazados que están aptos y el resto tiene que hacer todo esto. Eso sí, si no están modificados para la visita previa de la CDA antes de que termine el año, en 2013 no tienen automovilismo”. Pero no lo hacen.

-¿Hay que citar a la ACTC también?
-Si quieren venir, sí. ¿Cómo que no?

-Pero ellos tienen su propia comisión que inspecciona los autódromos. Pueden ir a un circuito que el ACA desafecta. ¿Cómo regulás eso?
-Si pasa eso, a la ACTC le sacan el sello que siempre le puso el ACA para tener respaldo FIA. Porque ellos tienen autofiscalización gracias a una ley nacional… No sólo tienen gente que se encarga de revisar los autódromos, poseen la certificación ISO para después no darle bola.

-Decías que Diego Mesa sabe mucho de seguridad. Roberto Argento y Sergio Garone, de la ACTC, ¿también?
-No puedo analizar si la gente de la ACTC que revisa los circuitos está capacitada porque son empleados de la ACTC. Para decirle que no a un autódromo tenés que tener una independencia política y que es lo que debería hacer el ACA. Este cambio es viable, pero se necesita voluntad política. El día en el que el Doctor Jorge Rosales (presidente del ACA) lo quiera hacer, lo hace. Tiene los medios y el poder.

-¿Cuántos son los autódromos aptos?
-No sé. Cinco o seis. La verdad es que yo quisiera tener 12 autódromos y no 57 circuitos. Para qué quiero dos autódromos en Misiones, uno en Posadas y otro en Oberá, ambos con deficiencias. Dame uno y bien. Tenemos una superpoblación de circuitos. En Brasil hay 12 autódromos. Todos tienen acceso asfaltado, baños, agua caliente… No hay una puta carpa.

PorAlan Incorvaia