Entrevistas

21/07/2010

''Por ahora no desafectaríamos el Autódromo''

Carlos García Remohí, presidente de la CDA, fue optimista sobre las obras que deberán hacerse en el Gálvez. Ayer se reunió con Oscar Aventin (ACTC) y Gustavo Ronchetti, uno de los responsables del Autódromo.

Nadie duda que el Autódromo de Buenos Aires es el coliseo del automovilismo nacional. Por eso hay gran preocupación por su estado actual. Tras su última gran refacción, ocurrida en 1994 cuando se lo puso a punto para recibir a la Fórmula 1 un año después, tuvo pequeñas reformas que no llegaron a ganarle al paso del tiempo.

El grado de preocupación es tal que los máximos responsables del automovilismo nacional se involucraron. Ayer se llevó a cabo una reunión en el Automóvil Club Argentino donde estuvieron presentes el Ing. Carlos García Remohí, presidente de la CDA; Oscar Aventin, titular de la ACTC; y Gustavo Ronchetti, uno de los responsables de la empresa que tiene la concesión del Autódromo. Sobre el final se sumó Pablo Peón.

“Quedamos conformes con la reunión. Hicimos un estudio de acuerdo a lo que la Comisión de Seguridad del ACA y de la ACTC entienden que es necesario hacer en el Autódromo. Gustavo Ronchetti, con muy buena predisposición, se llevó todos nuestros pedidos. Esperamos que para la próxima carrera esas cosas estén solucionadas. El lunes nos volveremos a reunir y ahí la empresa que dirige el Autódromo presentará un plan de trabajo con los puntos y plazos a cumplir”, le explicó Carlos García Remohí a CORSA Online.

-¿En qué sectores se debe trabajar?
-Hay descalces de algunos pianitos, ciertas curvas donde los autos vuelan en lugar de correr, sectores donde hay que mejorar las filas de gomas y hay que hacer un reasfaltado del Curvón Salotto. El lunes se realizará otra inspección para chequear los puntos específicos.

-¿Parte del presupuesto lo aportaría la ACTC?
-No sabemos de dónde saldría el dinero para realizar estas obras. Pero tengo entendido que las principales categorías están dispuestas a colaborar con la tarea. Lo tenemos que seguir hablando.

-¿Por qué se llegó a esta situación?
-Porque varias veces se pidieron estas tareas y la gente del Autódromo no las pudo hacer. Es totalmente entendible ya que sabemos que, al ser una empresa privada, quizás no cuente con todos los medios pertinentes. Pero siempre tuvieron y tienen buena voluntad para trabajar. Lo que ocurrió en esta oportunidad es que se llegó a un grado importante de preocupación. Lo bueno es que son refacciones posibles al corto plazo.

-Si la mira está puesta en Buenos Aires, que es el más importante ¿Qué queda para los otros autódromos?
-No es que se hizo hincapié sólo en Buenos Aires. Lo que pasa es que la preocupación principal recae en el Gálvez ya que de acá hasta fin de año habrá tres carreras importantes de Top Race, TC2000 y TC. Se habló también de todos los autódromos. Por ejemplo tenemos una constante comunicación con la gente de La Rioja, sobre ciertas obras que vienen realizando y que se están cumpliendo para que corra el TC2000.

-La ACTC habilitó Balcarce para carreras nacionales y la CDA no. ¿No es rara esa discrepancia de criterio?
-Es verdad. Es raro que la ACTC habilite ese trazado y nosotros no lo hagamos. Desde la CDA pensamos que se deben realizar una serie de trabajos. Pero estos encuentros que tenemos con la otra entidad fiscalizadora los aprovechamos para aunar esfuerzos y unificar criterios. También apuntamos a que Balcarce pueda recibir, nuevamente, nuestra aprobación para competencias nacionales, ya que los zonales sí pueden correr allí con nuestra fiscalización.

-¿Analizaron desafectar el Gálvez?
-Por ahora no pensamos desafectarlo. No hay por qué analizar que se puede llegar a ese punto. Si las obras que pedimos se cumplen, no habrá ningún problema. Si en este momento hay un peligro para los pilotos por sectores que no están como deberían, de no arreglarse de acá a dos meses sí analizaríamos que no se corra en Buenos Aires.

-Más allá de estas reformas ¿Está en condiciones el Autódromo de recibir una categoría internacional?
-Vamos a pedir una inspección de la FIA en el Autódromo. La idea es conseguir la aprobación de Grado 3 para que en marzo del año próximo pueda correr el Mundial de Turismo. Las negociaciones con esta categoría están muy avanzadas. Eso sería aprovechando la visita del veedor de la FIA, el español Carlos Bertrand, quien vendrá a inspeccionar el circuito de Potrero de los Funes donde correrá el GT1 el 5 de diciembre.

PorDarío Coronel