Entrevistas

26/12/2009

Corazón de Dakar

Víctor Hugo Zucchini tiene cinco bypass y correrá la mítica competencia. El cordobés, de vasta experiencia en el Rally Mundial, conducirá una Toyota Hilux del equipo de Leo Monti.

Por Darío Coronel

Se suele afirmar que una pasión no se puede describir con palabras. Es una sensación que sólo se entiende cuando se vive y se siente. Víctor Hugo Zucchini podría haber saciado su sed de adrenalina en los seis años que fue navegante de rally a nivel internacional. Acompañando a figuras de renombre como Ernesto Soto, Carlos Menem (h), Juan María Traverso y el paraguayo Alejandro Galanti, entre otros. El 22 de diciembre de 2000, lejos de la velocidad, se sometió a su última operación del corazón. Fue su quinto bypass. Parecía que el automovilismo estaba terminado. Sin embargo, a sus 47 años la llama volvió a encenderse. Fue cuando se presentó la posibilidad de cumplir su máximo sueño: correr la carrera más importante del mundo. Sí, correr el Dakar.

Esta vez no ocupará el lado derecho sino que estará al volante. Ahora será piloto de una camioneta Toyota Hilux turbo diésel de tracción integral, que lo tendrá como protagonista de la categoría T1-2. Sus compañeros de escuadra serán Patxi Otaño (prototipo Monti 09) y José Luis Di Palma (Toyota Hilux).

- ¿Cómo surgió la posibilidad de estar presente en el Dakar?
- Con un grupo de amigos decidimos encarar este proyecto. Hablé con Leo Monti y me dijo que estaba con la gente de Toyota y que había un lugar disponible. Entonces pude reunir el presupuesto necesario para poder competir. Fue una motivación porque vine trabajando todo el año. Igual sé que estoy en la butaca equivocada, ja.

- ¿Por qué decidiste encarar un desafío tan importante como este?
- Es la posibilidad de cristalizar un viejo sueño. El Cross Country siempre me atrajo. Y el Dakar es lo máximo. En 1990 llevé a cabo un entrenamiento durante cuatro meses con un prototipo de un equipo italiano. Fue en Mauritania y la idea era poder correr en la edición de 1991. No pude hacerlo por falta de presupuesto. En la última edición me enganché tanto que fui siguiendo la carrera en varias etapas. Entonces decidí hacerlo. Corro en la categoría sin navegantes por una cuestión económica.

- En función de tu larga inactividad ¿eras consciente de lo difícil que iba ser?
- Mi última participación había sido en el Rally Mundial en 1997. Fue en Suecia. Acompañé a Alejandro Galanti en una fecha del Grupo A. Pero tomando en cuenta los cinco bypass que tengo, pienso que ya estoy listo para poder encarar cualquier cosa.

- ¿Cómo fue la preparación?
- Tuve un permiso especial del Instituto Modelo de Cardiología en Córdoba. Lo tomé como un desafío de vida. No quería quedarme en un letargo. En marzo empecé con los chequeos. Luego arranqué con la natación, trote y ciclismo. Todos con los debidos controles. Logré un punto óptimo, muy cercano como para volver a tener una vida normal.

- ¿Cuáles son los recaudos de salud que vas a tomar en el Dakar?
- Primero voy a tener la asistencia durante toda la prueba de mi médico, el doctor Lázaro Brunengo. Él junto con mi equipo me seguirá con un camión similar al que se usa en la clase T4. Tengo que estar tranquilo y no superar las 160 pulsaciones.

- La primera etapa es Colón-Córdoba. ¿Cómo vas a ser para controlar la emoción de disputar esta legendaria prueba pasando por tu tierra?
- Vivo en La Falda, pero comercialmente estoy en Carlos Paz. Ahí tengo estaciones de servicio. Hace meses que vengo trabajando esa carga emotiva. Incluso, en el enlace de Córdoba a Carlos Paz, voy a pasar a 20 metros de la puerta de mi casa. Es en la autopista que une las dos localidades. Vivo en un country que está cerca del camino. Será algo muy fuerte, pero tengo que controlarlo. No me queda otra.

- Cada vez falta menos para que se largue el Dakar. ¿Podés manejar la ansiedad del “día D”?
- Es muy difícil. Lo vivo con mucha ansiedad. Pienso en cada etapa. Pero quiero ir paso a paso. En mi cabeza sólo está el primer tramo: Colón-Córdoba. Mi objetivo es dar la vuelta en la carrera, quiero llegar. En el Dakar de nada sirve salir a acelerar. El objetivo es que cada kilómetro me quede grabado a fuego. La idea es poder guardar de la mejor manera posible esta experiencia en mi vida.

- ¿Qué sector vez como el más complicado para recorrer?
- En junio fui a visitar algunas topografías. Lo que más me preocupa son las dunas de Fiambalá (Catamarca) y toda la zona de Copiapó (Chile). Pienso que si paso esos sectores habré sorteado lo más complicado. La carrera se definirá entre la sexta y séptima etapa.

- ¿Vas a poder volcar tu experiencia del rally al Dakar?
- No hay una similitud entre el rally y esta carrera. La diferencia sustancial es que ésta competencia la podés hacer solo. No necesitás navegante. Sí en algunas cuestiones topográficas. En el rally tenés que ir lo más rápido posible y dar lo mejor en pocos kilómetros. En el Dakar la competencia es de largo aliento. El desgaste mental es tan fuerte como el físico. Es que en esta prueba todo puede cambiar de un momento a otro.