Entrevistas

16/09/2014

Cuervo dispara

Hugo Cuervo, dueño del LSG, afirma que Matías Rossi es casi campeón del TC. Además, habla de sus miedos por los cambios en 2015 y dice que no se arrepiente de nada.

Es el team-manager más controvertido del Turismo Carretera contemporáneo. Se trata de Hugo Cuervo, que busca su tercer título en la popular categoría. Esta vez de la mano de Facundo Ardusso, quien es uno de los doce pilotos que pelearan por el cetro en la Copa de Oro. Si bien su equipo, el Lincoln Sport Group (LSG), siempre se destacó con Ford, fiel a sus apuestas arriesgadas ahora vuelve a lucirse con una marca distinta: Dodge. Ya había peleado por la corona con Torino y Néstor Girolami. Fue en aquella temporada de 2011 cuando la Asociación Corredores Turismo Carretera (ACTC) lo expulsó de por vida por reincidencias en sus faltas, aunque al poco tiempo la propia entidad lo perdonó.

Cuervo, de profesión escribano, volvió a ser noticia el año pasado al ser suspendido por seis meses y multado con 500.000 pesos por un video que mostraba al Falcon de uno de sus pilotos (Mariano Werner) circulando por un acceso a Lincoln, algo no autorizado por la categoría. El 2014 lo encuentra lejos de cualquier polémica y disfrutando del protagonismo de uno de sus pilotos. Aunque mantiene su particular estilo al momento de los análisis...

-¿Esperaba este panorama, con Ardusso como uno de los candidatos a ser campeón?
-No, realmente. Me sorprendió el rendimiento del piloto y del auto. Pensábamos andar bien, pero no tanto. Logramos un conjunto muy competitivo a su alrededor. Lideramos el torneo varias fechas y conseguimos un triunfo.

-¿A qué se debe su buen presente?
-Su Dodge es un coche que nació bien. Eso nos permitió que Facundo se adapte rápido al auto y se destaque con su manejo. Es un gran piloto y mejor persona. Luego la puesta a punto de Daniel Uranga y Pablo Romera, más los motores de Fabián Giustozzi, hicieron lo suyo.

-¿Por qué el LSG se destaca tan rápido con marcas diferentes?
-No hay secretos, es un conjunto de factores: tener buenos pilotos en cada caso, la experiencia y profesionalismo de los integrantes del equipo, buscar a los motoristas y a los chasistas que más se destacan con cada marca. Ganamos y peleamos títulos con Ford, Torino y Dodge.

-¿Prepararía un Chevrolet?
-Si pudiera hacerlo, por qué no. El haber trabajado durante tantos años con Ford no impide hacerlo con la marca contraria.

-Y ya en la Copa de Oro ¿Piensa que le pueden pelear el título a Matías Rossi?
-A esta altura, siento que está casi definido el pleito. Para mí Rossi tiene un 90 por ciento del título asegurado. Ganó la Etapa Regular e ingresó a la Copa de Oro liderando con 47 puntos. Salvo una catástrofe, Rossi será campeón.

-¿Y dónde está la clave de su supremacía?
-Rossi pasa por un momento brillante y conoce mucho el auto. Está en un buen equipo (Donto Racing). Su chasista (Alcides Piatti) también conoce demasiado el coche y eso les allana el camino para que sea competitivo a pesar de los 35 kilos de lastre. Y su motorista, Jhonny Laboritto, es el mejor de Chevrolet.

-¿Cómo ve los cambios en 2015, con los nuevos motores y estructuras provistas por la categoría?
-La verdad que el país no está para que se haga un cambio tan drástico. Tengo miedo de lo que pueda pasar. La situación económica es muy grave y será mucho más en 2015. Hay recesión y el automovilismo no es una isla.

-¿Pero piensa que los pilotos y equipo luego verán amortizados la inversión inicial?
-Es una incógnita. A nosotros solo nos resta trabajar. Y que Dios no ayude...

-Por último ¿Se arrepiente de algo en sus 15 años dentro del TC?
-No, porque gané 45 carreras, dos títulos (con Emanuel Moriatis y Mauro Giallombardo) y varios subcampeonatos. Son hechos y números concretos. Los que me critican, no me conocen.

PorDarío Coronel