Entrevistas

14/08/2014

Decime qué se siente

Carlos ''Cacá'' Bueno es el piloto brasileño más argentino. Carismático, sin casete y muy querido por nuestro público.

El brasileño Carlos “Cacá” Bueno volvió a la Argentina para correr en la última edición de los 200 Kilómetros de Buenos Aires. El carioca resultó tercero en la sexta fecha del Súper TC 2000 como invitado de Facundo Ardusso sobre un Fiat Linea del Equipo Petronas. Durante el fin de semana en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez, CORSA habló con el quíntuple campeón del Stock Car Brasileño (festejó en 2006/07/09/11/12), quien conoce mucho al Turismo Competición y a nuestro país ya que su primera participación en estas tierras fue en 1998 cuando corrió en la Copa de las Naciones.

A sus 38 años (24/07/1976) su experiencia internacional se extiende también a Europa: compitió en el WTCC en 2010 y 2011, en la FIA GT en 2013 y en la actualidad participa en la Blancpain (tercero en el campeonato con un BMW Z4 de la clase GT3).

-¿Cuando corrés en la Argentina te sentís local?
-Me siento el piloto brasileño más argentino. Acá no me considero un extranjero. Siempre termino hablando en español. Corrí ocho ediciones de los 200 Kilómetros de Buenos Aires y tengo un par de temporadas previas en el TC 2000. Hice poles, gané series, marqué récords de vueltas, pero solo me falta ganar. Es la deuda que tengo desde 2000 cuando era piloto oficial de Peugeot. Antes quería ganar en el TC 2000 y me encantaría poder hacerlo ahora en el STC 2000. Espero lograrlo en mi próxima visita.

-¿Qué tiene el automovilismo argentino que no tenga el brasileño?
-Me gustaría que el automovilismo brasileño sea más parecido al argentino. Su funcionamiento general me agrada más. En Brasil tenemos varios pilotos en el exterior y desde hace años en la Fórmula 1, pero no tenemos una actividad interna tan fuerte como en la Argentina. Sí, ambos países tienen una deuda con el desarrollo inicial de los jóvenes. En mi país no hay un buen nivel del karting y Sudamérica perdió a la F-3, que ahora es solo brasileña, pero sigue siendo muy cara. Entonces los chicos no pueden correr ahí.

-¿Cómo vez al STC 2000?
-La veo muy bien, más competitiva. Está mucho más fuerte que hace dos años. Los autos están demostrando todo lo que pueden dar a diferencia de 2012 cuando los motores V8 recién comenzaban.

-¿Cuál es el secreto para ser un poleman por excelencia?
-Como hice muchas categorías alrededor del mundo adquirí la experiencia para adaptarme de forma fácil a distintas situaciones. Lo que suelo hacer en un circuito que no conozco es usar como referencias curvas o rectas de autódromos de Brasil o de otros lugares. Es como que voy elaborando la vuelta, primero en la cabeza y luego ya en la acción misma. Eso me toma dos o tres giros de adaptación y así logro una o dos décimas para conseguir una pole. En la Argentina gané varias clasificaciones, pero luego en carrera era otra cosa porque la calidad de los pilotos locales es increíble. Es más difícil ganar acá que en Brasil.

-¿Si no tuvieras superposición de fechas, volverías a correr en la Argentina de forma continua?
-Seguro. El proyecto con el PSG 16 Team en 2012 fue para desarrollar un auto en el comienzo y nos fue bien. De hecho, ese Ford Focus fue el que usó Pechito López para ser campeón. Luego tuve que irme por el tema de las fechas. Cuando el Stock Car confirma el calendario del año próximo lo primero que hago es ver cómo es el del STC 2000, porque sería una gran alegría correr todo el año acá. Debo elegir por la categoría de mi país porque tengo contratos y patrocinantes muy importantes, por ejemplo, ya tengo convenios firmados hasta fines de 2016.

-Tenés una forma de ser que le gusta a los argentinos. Sos carismático y no te ponés el casete. ¿Eso te perjudicó en tu campaña deportiva?
-Tal vez debería cuidarme un poco más cuando declaro ante los medios, pero si llegué a ser lo que soy eso de lo debo a mi carácter. Me gusta decir lo que siento. En Brasil también le gusta a la gente que un piloto no sea un “robot” y se baje del auto como si nada. Si uno está caliente, está bien demostrarlo. Que aquí les guste mi forma de ser es un orgullo porque en el mundo no hay público tan apasionado por el automovilismo como el argentino.

PorDarío Coronel