Entrevistas

24/12/2013

''Soy el que más merezco este título''

Diego Aventin no dudó en responder que él es un justo campeón de TC. A los 33 años cumplió su sueño de alcanzar la corona, como lo hicieron su padre y su tío.

Lo buscó y lo buscó, hasta que lo encontró. Diego Raúl Aventin se coronó campeón de Turismo Carretera tras 14 años corriendo en la categoría. Lo hizo justo en la temporada en la que su padre, Oscar Aventin, dejó la presidencia de la Asociación Corredores Turismo Carretera, la misma entidad de la que ahora el Pumita es el vicepresidente. Cumplió el sueño de igualar los logros de su padre (campeón en 1991 y 1992) y de su tío Antonio (1981), pero afirmó que “no le cambia la vida”. De eso y de mucho más habló el nuevo rey del TC…

-Te consagraste campeón, pero aún hay gente que pone en duda tus acciones y logros, ¿cómo lo tomás?

-Todas las cosas que se dicen hay que tomarlas como de quiénes vienen. Si uno está tranquilo en lo que hace y puede demostrar, no tiene por qué preocuparse. Las suspicacias se las atribuyo a quienes las generan. El que lo hace adentro del ambiente es el que tiene que responder por estas cosas.

-¿El hecho de que tu padre haya sido presidente tantos años generan estas cosas?
-No. Creo que son de los que los generan. Y no sé quiénes son, porque el tomarlo como de quien viene quiere decir que no tiene importancia para mí.

-¿Es difícil para vos sobrellevar este situación?
-No, en la mía no. Es difícil estar en el lugar de los chicos del equipo. Todo tan cuestionado y revisar el auto una y mil veces, todo eso lo sufren ellos.

-¿Sos querido? Porque hay veces que no parece.
-No soy muy carismático, soy bastante retraído, pero trabajo mucho. Por eso este título es para los que me quieren, para los hinchas de Ford.

-En el podio de Buenos Aires se escuchó el aliento por el Pato Silva, que ganó la carrera, pero no por vos.
-Escuchaste mal. También corearon mi nombre.

-¿Vas a seguir corriendo?
-No lo sé, tengo que tomar la decisión.

-Hugo Mazzacane dijo que no estaba de acuerdo si extendías tu licencia como vicepresidente. ¿Lo vas a tener en cuenta?
-Claro que sí. Por eso, la idea es hablar con todos, mi familia, Hugo, el equipo, y tomar una decisión muy rápidamente.

-Si seguís corriendo, ¿lo vas a hacer con este auto?
- No lo sé. Lo único que sé es que ese Ford me lo llevaré a mi casa y lo guardaré en el garaje. Se queda conmigo.

-¿El hecho de que tu padre y tu tío hayan sido pilotos te empujó a tener que seguir la misma profesión?
-Todo lo que hice fue porque quise. Todas las decisiones que tomé fueron pura responsabilidad mía. Nadie me dijo qué tenía qué hacer. La decisión de dejar un equipo oficial fue mía. Siempre busqué caminos por mi intuición. Me equivoqué, pero asumo mi responsabilidad absoluta.

-¿Te considerás un piloto top?
-No. No soy talentoso, soy habilidoso.

-¿Cuál es la diferencia?
-Quizá la habilidad es la de perseverar, ser impulsivo, trabajar ante la adversidad. La posibilidad de tener autos de carrera y que mi padre me haya apoyado permanentemente me permitió ser mejor piloto y por eso soy habilidoso.

-¿Sos reconocido por tus pares?
-Siempre fui reconocido. Me siento muy cómodo.
-¿Cuál fue el rol de Oscar Aventin en tu campaña deportiva?
-El rol de padre. De apoyar, de acompañar. Siempre me dio consejos. De vida y deportivos. Estoy feliz por él y por mi familia.

-¿Era una cuenta pendiente ser campeón de TC?
-Claro que sí. Uno está acá porque quiere ser campeón de TC. El automovilismo me dio alegrías. Todo piloto quiere ser campeón de TC. Esto es un regalo de Dios. Pero no me cambia la vida ser campeón de TC. Es un broche de oro para toda la campaña deportiva. Estoy más que feliz y tranquilo, ahora con esto mucho mejor. El año pasado casi me retiro y no tenía pensado que podía ser campeón. Si me retiraba y no lo lograba, no pasaba nada.

-Dijiste que un título de TC equivale a 18 de TC2000, ¿seguís opinando lo mismo?
-Obviamente que sí.

-Ponce de León es tricampeón de TC 2000. ¿Vos sos seis veces más que él?
-No sé. Pero soy cinco veces menos que Ortelli.

-Como dirigente, ¿qué creés que le falta al TC o al automovilismo en general?
-No sé. Sí quizá cosas por mejorar para seguir creciendo o aprendiendo. El TC es la mejor categoría del país, lejos.

-Si es la mejor, ¿por qué estaba a medio llenar el autódromo en la definición del campeonato?

-Hay que ver por qué no estaba lleno. El país no está en condiciones de nada. Se vive muy complicado económicamente, la gente vive muy justa. Se definía un campeonato de fútbol… Quizá nosotros, en nuestro rol de dirigentes, debamos hacer una mea culpa pensando por qué no podemos convocar más gente como categoría.

-En plena carrera te tiraron un botellazo y se terminó antes de lo pactado por la invasión del público. ¿Eso no le preocupa a la categoría?
-Lo del botellazo es uno entre miles de personas. Obviamente que puede traer consecuencias. Pero son cosas imposibles de medir o controlar. No se puede prohibir a la gente que vaya sin botellas al autódromo. Lo de la invasión, cada uno debe saber qué hacer. Me preocupan los menores, las mujeres que estén en la pista, pero no lo podés controlar. Esas cosas se piensan todos los días.

-¿No te pareció grave lo del hincha que giró la vuelta de honor arriba de la cola de tu auto?
-No lo vi. Gracias a Dios fui despacio. Lo vi cuando se bajó. Si lo hubiera visto hubiese parado.

-¿Preferís el reglamento cerrado o abierto?
-Hay que ver por qué es cerrado y por qué abierto. Las condiciones de un reglamento abierto son iguales para todos. Todos saben que si hay una marca que se escapa se puede hacer un retoque. Con un reglamento cerrado la categoría se juega a que una marca se escape y quede así todo el año.

-¿No creés que genera suspicacia un reglamento abierto?
-No, ¿por qué? Todos sabemos que está abierto.

-El presidente de la ACTC, Hugo Mazzacane, manifestó que prefiere un reglamento cerrado.
-Bueno, será la decisión de Hugo y habrá que acompañarla. Puede llegar a tener razón, no lo descarto.

-¿Fuiste un justo campeón?
-Creo que soy el que más merezco este campeonato porque hicimos con mi equipo un muy buen año. No sé qué parte fue la más difícil de la última carrera en Buenos Aires. Tal vez se hizo muy larga por las circunstancias en las que la corrí, peleando el campeonato.

PorAlan Incorvaia