Entrevistas

24/10/2013

Con mucha calma

A pesar del año tormentoso que tuvo en TC, Mauro Giallombardo, el actual campeón, está relajado y sereno. ''Siempre pienso que lo bueno está por venir'', soltó el pibe.

Mauro Giallombardo tuvo su pico de felicidad el 2 de diciembre de 2012 en el autódromo Roberto Mouras de La Plata cuando se coronó campeón del Turismo Carretera después de ganar de punta a punta la final que se disputó ese mediodía caluroso. Con tan solo 22 años (nació el 29 diciembre de 1989) el pibe carismático y querido por la hinchada de Ford cumplía su sueño de alzarse con la copa de la categoría que siempre fue fanático.

Era su segundo año en TC y el éxito le tocó la puerta enseguida. La abrió sin problemas, claro, pero el año siguiente no fue como lo esperaba. Al principio, esta temporada arrancó como un verdadero campeón: subió al podio en cuatro de las primeras seis carreras con un triunfo incluido en Termas de Río Hondo. La Rana de Bernal seguía saltando y con un auto a la altura de las circunstancias. De bajo perfil y sin entrar en polémicas se preparaba para defender el “1”. Pero en medio del campeonato de hubo un hecho que modificó su rumbo. A mediados de mayo se conoció un video en el que se veía un auto similar al de Mariano Werner, compañero de Mauro en el Lincoln Sport Group, andando por la ruta de Lincoln. Esto armó todo un escándalo en el ambiente.

Semejante revuelo provocó que la ACTC les aplicara una sanción a los pilotos del equipo de Hugo Cuervo: debían largar últimos en cuatro finales seguidas. Giallombardo apeló la pena porque le pareció injusta, pero no lo perdonaron. Él defendió su postura a raja tabla: “No tiene sentido hacerlo. No quiero saber nada con esta situación. Sé que es injusto... Lo que pasó es una injusticia porque yo no tengo nada que ver. Ahora solo quiero volver a correr y manejar, que es lo que a mi me gusta”, había dicho por esos días. La cuestión es que tuvo que empezar la Copa de Oro con la sanción vigente, algo que lo alejó completamente de la posibilidad de defender lo que logró el torneo pasado.

-Con todo lo que pasó, ¿en qué momento de año estás?
-En octubre, ja. No, fuera de broma, estoy llegando a fin de año como el resto de los que están adentro de la Copa de Oro. Estoy más tranquilo, relajado y trato de disfrutar lo máximo posible. Mi objetivo, claramente, es terminar con el número más bajo. Empecé el año muy bien, con podios y hasta un triunfo. Pero después todo se enredó y nunca más se volvió a enderezar. La verdad es que se me hizo cuesta arriba, pero bueno. Esto es así y hay que seguir. Otra no queda, ¿no?

-Sabemos que es muy complicado, ¿pero en el fondo no tenés la esperanza de ganar todas las carreras y ser campeón para la sorpresa de muchos?
-Y… soy un ser humano como todo el mundo y las ilusiones las tengo siempre. Además yo siempre pienso que lo bueno está por venir. Creo que al final del camino siempre hay luz así que estoy tranquilo. No sé qué será este año, pero creo que a la buena gente, la que es sincera, trabajadora y aplicada siempre tiene una recompensa. En 2012 fue un campeonato, ahora no tengo idea...

-¿Ganar en la fecha de Buenos Aires? Siempre decís que te cuesta...
-Es verdad, con el TC nunca pude ganar. Podría ser, ¿no?

-¿Pero considerás que tu auto está para ganar?
-La verdad es que no se vienen dando las cosas. Y el Falcon tampoco anda bien, es una realidad que se vio en las últimas cuatro carreras con todos los coches del equipo. En la última competencia, Mariano Werner anduvo bien, pero pienso que fue porque tiene mejor motor que yo.

-Más allá de tu tranquilidad, ¿tenés ganas de que se termine el año y empezar uno nuevo?
-No, no soy de pensar así. A mí me gusta estar arriba del auto de carrera. Es lo que más me apasiona y no hay nada que me guste más que correr. Este no fue el mejor año, pero yo quiero seguir corriendo y poder salir adelante.

-¿Y ya pensás en 2014?
-Sí. Quiero seguir como este año. Con Hugo Cuervo y con el mismo auto. También tengo muchas ganas de seguir en el Turismo Nacional y poder volver al Súper TC 2000.

-¿Tuviste contactos para el STC 2000?
-Siempre hay algunas charlas. Pero quiero volver y que sea un equipo oficial porque a mí me gusta ganar e ir a competir. Además, quiero regresar porque es mi cuenta pendiente.

PorAlan Incorvaia