Columnas de opinión

27/08/2012

El fin no justifica los medios


La sensación que hay después de la carrera de TC en Paraná es que la Asociación Corredores Turismo Carretera se equivocó con eso del cambio de reglamento técnico a mitad de temporada. No solo por el resultado final de la carrera, con siete Ford metidos en los siete primeros puestos, sino por el descontento del público.

Buena parte de los fanáticos que estuvieron en el circuito entrerriano protestaron poniendo las banderas al revés. También se escuchó el enojo en cuanta audición radial abrió el micrófono para que los oyentes para que se expresaran. El fastidio llegó hasta las redes sociales. En Twitter, por ejemplo, durante toda la mañana del domingo las palabras “Ford” y “Paraná” fueron trending topics. Es decir fueron los temas más relevantes en la famosa red social.

Lo particular es que también se quejaron algunos hinchas de Ford, quienes afirmaron que semejante ayuda a la marca le quita seriedad a la posibilidad de obtener el campeonato.

Aunque es verdad que la ACTC puede tocar el reglamento, el momento no fue el adecuado y eso, inevitablemente, lleva a las especulaciones de todo tipo. La principal tiene que ver con que había una necesidad de que Diego Aventin, hijo del presidente de la entidad, ingrese a la Copa de Oro para tener una chance de luchar por la corona (algo que finalmente consiguió).

Una vez más, el Pumita tiene que cargar sobre sus espaldas con la herencia, pese a que en varias oportunidades demostró que eso no es una ventaja. Solo es necesario recordar aquella exclusión en la carrera de La Plata de 2006 que le sacó la posibilidad más cercana que tuvo de ser campeón de la popular categoría…

Lo cierto es que por más que desde la calle de Bogotá no le den importancia al festival de Ford en Paraná e insistan en que el balance final llegará una vez que termine el torneo, es evidente que el fin no justifica los medios. Porque esta decisión está poniendo en juego la imagen de una entidad que siempre quiso ser transparente, aunque la realidad indica lo contrario.

PorDiego Durruty