Columnas de opinión

13/08/2012

Un equipo que va al frente

Antes se lo conocía como HAZ Racing Team, pero luego del fallecimiento de Guido Falaschi cambio su denominación a PSG16 Team, siglas que resultan de la frase “Por siempre Guido” y el número que usó el Príncipe cuando encontró la muerte en Balcarce. Como sea, se trata de una estructura joven dentro del automovilismo argentino y con un singular origen ya que Fernando Hidalgo, su dueño, es representante de futbolistas.

En este tiempo el HAZ -ahora llamado PSG16- consiguió un cetro en el Turismo Carretera en 2007 con Christian Ledesma, otro en 2010 en TC2000 con Norberto Fontana. Y actualmente brilla en el Top Race con Matías Rossi y también en el STC2000 con José María López (ganó tres de las últimas cuatro carreras).

La clave del nivel está en una muy capacitada parte técnica a cargo de Javier Ciabattari y en una eficaz gestión deportiva que tiene como responsable a Alberto “Cachi” Scarazzini. Esta dupla tiene otra gran virtud: administrar de manera brillante los recursos económicos, que según dicen son muy pocos (por eso Hidalgo ya dijo que si no se asocia con alguna terminal podría comenzar a “vender” sus butacas al mejor postor).

Aunque exitoso, el PSG16 Team también se destaca por otra cosa. Sus responsables no tienen pelos en la lengua y dicen lo que piensan sin filtro. Para algunos eso es una virtud, para otros es un defecto.

Es conocido el enojo de Hidalgo con Oscar Aventin, presidente de la ACTC, y también las diferencias con Norberto Fontana, que llevaron al arrecifeño a anunciar su alejamiento en 2011 cuando aún quedaba media temporada. Incluso, muchos sospechan que ese espíritu combativo también le costó perder el apoyo de Ford en el TC2000…

En un ambiente que es diplomático hasta el hartazgo y en el que pocos hablan de frente o dicen lo que realmente piensan, el PSG16 Team -o el HAZ Racing Team- parece un bicho raro. Tal vez las palabras de sus responsables suenen duras, pero muchas veces son verdades. De esas que duelen. Pero mientras todos se acostumbran a eso y otros despotrican por esa manera tan particular de hacer y decir las cosas, ellos siguen ganando en la pista…un lugar en el que nadie les puede reprochar nada.

PorDiego Durruty