Columnas de opinión

03/07/2012

Se ve distinto


Cuando a mediados de febrero de este año el Rally Argentino presentó su temporada 2012, decidió hacerlo de una forma diferente. Una carrera de karting mezcló a pilotos e invitados, aunque el motivo del encuentro fue el anuncio de la llegada de la empresa Pro Eventos para encargarse de la comercialización y difusión de la categoría. ¿El objetivo? Desarrollar una nueva imagen y potenciar el torneo. Y si uno entra en comparaciones, hoy la categoría se ve diferente. Se aprecia en el parque de asistencia, con detalles que quizás antes eran dejados de lado (en especial con el excelente despliegue de cada equipo). Están los mejores pilotos de la especialidad y hasta se los nota motivados, sin poner excusas para hacer una recorrida previa por los medios de la provincia que se visita o para ir a las charlas de seguridad que se organizan. Además, la gente acompaña en cada cita (en San Luis capital la rampa fue un éxito y el autódromo de Potrero de los Funes, epicentro de la prueba, contó con una buena concurrencia), mientras que cualquier visitante nuevo se sorprende con lo exhibido.

Y lo más importante: la categoría transita un presente ideal desde lo deportivo, con cuatro ganadores distintos en cinco fechas y con cambios constantes en el liderazgo de la tabla. “Los autos Maxi Rally (que desembarcaron en 2011 tras una gran apuesta para captar la atención de las automotrices) lograron ser muy confiables. Antes se paraban mucho y por eso había diferencias”, contó Federico Villagra, el referente y dominador en los últimos tiempos. “Se da una mezcla de pilotos de experiencia y otros nuevos que les damos pelea a los consagrados”, argumenta Miguel Baldoni. “Hay mucha paridad y este momento que vive el Argentino nos está motivando mucho a nosotros, los pilotos. No es lo mismo ganar ahora que hace dos años; hoy tiene muchísimo más valor”, agrega Marcos Ligato.

Obviamente que no todas son rosas. Existen aspectos por mejorar; aunque lo bueno es que hay predisposición para hacerlo. Está claro que Jorge Pérez Companc (dueño de la firma Pro Eventos) no decidió apuntar de lleno sus cañones al rally para hacer su “gran negocio”, sino que todos saben que a su familia le apasionan los fierros (en especial el rally). Tampoco ayudan los rumores de si se corre una fecha en tal lugar o no, situación que impide que se respeten los calendarios, mal que aqueja al automovilismo argentino desde hace tiempo. También deberán buscar la forma para que la categoría (una de las mejores en cuanto a calidad de pilotos, profesionalismo de equipos y desarrollo técnico y tecnológico) rompa más barreras y llegue a medios que tal vez nunca escucharon la palabra “especial”, una tarea que llevará su tiempo.

Apuntar a tener solo tres clases (Maxi Rally, Clase 3 y Clase 9) permitió centrar esfuerzos. De nada servía tener más divisionales con pocos autos. Tal vez la preocupación sea incrementar el número de protagonistas, aunque reconocen que se está trabajando en ese aspecto y que ya hay una serie de proyectos dando vueltas para sumarse a las becas que se entregan a pilotos de la C-9.

Hay una realidad: hoy el Rally Argentino se ve distinto y renovado en muchos ítems y aspectos; y lo mejor es que aún puede verse mucho mejor.

PorDiego Bascuñan