Columnas de opinión

25/03/2014

Por el camino incorrecto

El STC 2000 volvió al sistema de penalización que castiga al líder del torneo. Extrañamente, en Rafaela se usó como base el torneo 2013. Los pilotos le bajaron el pulgar.

Durante los primeros dos meses del año poco y nada se supo del Súper TC 2000. Pablo Peón, su referente dirigencial, le restó importancia al decir que desde hace años su categoría hace “silenzio stampa” en el receso veraniego. Tiene razón, pero las épocas cambiaron un poco y la ausencia de noticias (antes se mantenía viva la llama con las pruebas de pretemporada que obligaba a los equipos a trabajar contrarreloj para cada test e incluso con la presentación de los diferentes equipos o de la misma categoría) no es una virtud, sino un defecto en una actividad que de por sí está perdiendo terreno frente a otros deportes.

Esa medida de tomarse las cosas con demasiada calma hizo que el STC 2000, la última categoría de pista relevante en comenzar su torneo, anuncie su calendario 2014 poco más de tres semanas antes de la realización de la fecha inaugural en Rafaela. Algo que puede parecer poco serio para una de las divisiones más profesionales e históricas del país; aunque si algo destaca a Peón es su visión tan particular de las cosas, que a veces algunos no entienden.

Ya con los equipos viajando al veloz óvalo santafesino, la categoría volvió a ser noticia con la presentación de su reglamento deportivo. Se fue el Súper 8, que en su momento era la fórmula del éxito; y regresaron las series. También volvieron las penalizaciones al final de la clasificación en una escala atípica en algunas carreras, principalmente para el líder del torneo que “pierde” 16 posiciones. El segundo, en tanto, retrasa 14 puestos, el tercero, 12; el cuarto, 10; el quinto, 8, el sexto, 6; el séptimo, 4 y el octavo, 2.

Esta fue la solución que encontró el STC 2000 para hacer más divertida a la categoría y evitar que siempre gane el mismo piloto. Peón seguramente entenderá los motivos para tomar semejante medida, pero otros no. Y cuando ese grupo está formado por los propios pilotos, la cosa es preocupante. “¿Están jodiendo con el tema de penalizaciones? Díganme que no es cierto...”, disparó Agustín Canapino, flamante incorporación de Peugeot, a través de su cuenta en Twitter. Luego analizó: “En Rafaela no influye tanto porque podes superar, pero hay circuitos que son trabados y si penalizás te olvidas de ganar. No veo mal las penalizaciones, pero tampoco tan exageradas. La gente esta más enojada que nosotros y es una pena porque en realidad todo esto se hace por ellos”.

Lo curioso del caso es que este sistema se estrenó en Rafaela y, consecuentemente, se tomó como base las posiciones finales del año pasado. De esta forma, el campeón Matías Rossi (Toyota) penalizó 16 posiciones en el debut del torneo 2014 por su actuación en 2013. Irrisorio. Por eso el Misil no ocultó su enfado: “Nunca entenderé porqué se penaliza por el campeonato 2013. ¿Qué tiene que ver? Llegamos todos con cero punto”. Algo similar opinó Leonel Pernía (Renault), el subcampeón. “Se castigó a quien hizo mejor las cosas el año pasado. Sí deberían implementarlo desde la segunda fecha de este certamen”, explicó, con razón, el Tanito.

Con este nuevo sistema de recargos por puestos en el ranking del STC 2000, con el play-off del Turismo Carretera y del Top Race y hasta con el lastre de kilos del Turismo Nacional, la esencia del deporte se va perdiendo y no hace otra cosa que confundir a la gente, que necesita un manual para saber los vericuetos de cada campeonato. Por tanto Peón, como el resto de los dirigentes de las categorías y hasta de la Comisión Deportiva Automovilística del Automóvil Club Argentino (quien en definitiva aprueba los reglamentos), tienen una visión muy particular de las cosas que suponen buenas para el automovilismo. Por eso toman decisiones que algunos no entienden. Y cuando en ese grupo también están los fanáticos...

PorDiego Durruty