Columnas de opinión

20/02/2014

En estado de alerta

Los altos costos parecen afectar los altos costos del Turismo Carretera. Ése es el eje central del informe de la última edición de la revista CORSA.

Ser la categoría más popular e importante de la Argentina tiene su costo. Un costo caro, un costo que pilotos y equipos ya no pueden sostener. Por eso el Turismo Carretera inició la temporada 2014 con cierta incertidumbre ante las dificultades para conseguir los abultados presupuestos necesarios para afrontar un campeonato con aspiraciones de andar adelante.


Se están hablando de cifras casi ridículas. Una de las estructuras Top, por ejemplo, llegó a pedir 340.000 pesos por carrera. Es decir unos cinco millones y medio de pesos para hacer todo el torneo. Una barbaridad. Claro que también están los que gastan menos, cerca de 200.000 pesos por cita (más de $3.200.000 al año), aunque las opciones de estar en la punta son escasas.


La luz de alarma se encendió hace tiempo, pero las medidas tomadas por la Asociación Corredores Turismo Carretera no lograron detener la escalada de los precios que ya motivaron a más de un piloto a desistir de meterse en una aventura que no sabe si podrá solventar.


Afectados también por una economía que no ayuda, ni la utilización de amortiguadores iguales para todos, ni el sorteo de motores entre clientes de un mismo preparador han evitado que los números sigan creciendo.


En la previa de un nuevo certamen, fueron muchas las voces que ya mostraron su preocupación por esta situación que requiere una solución inmediata para evitar males mayores, así sea imponiendo nuevas reglas. No es la primera vez que el Turismo Carretera está en estado de alerta. Y no será la primera vez que encuentre una respuesta para salir del paso. Ahora solo resta correr y esperar.


Editorial publicada en la edición de febrero de revista CORSA, cuya nota es un informe sobre los altos costos de la popular categoría.

PorDiego Durruty