Columnas de opinión

27/08/2013

El regreso del ídolo

Con la victoria en Olavarría, Omar Martínez, a los 47 años, volvió a demostrar que es uno de los últimos referentes del automovilismo argentino, y en particular, en el Turismo Carretera, ya sin importar las marcas.

Podría decirse que los ídolos son como el sol, aunque no los veamos siempre están. La alegría y el reconocimiento que generó en la mayoría del público, nunca puede conformarse a todo el mundo, el triunfo de Omar Martínez en el Hermanos Emiliozzi demostró que el entrerriano es uno de los últimos ídolos que aún cuenta el automovilismo argentino y que a sus 47 años todavía sigue alimentando dicha condición.
Muchos de sus hinchas no habían nacido cuando el nacido en Rosario del Tala el 1 de enero de 1966 debutó en el automovilismo, el 21 de agosto de 1983 en la Fórmula Entrerriana. Tampoco cuando él ganó su primera carrera en la Fórmula Renault Argentina, lograda el 14 de agosto de 1988, en la prueba número 100 con dicha denominación. Otros, claro, lo siguen desde sus inicios.
En el Turismo Carretera, la categoría que lo catapultó a la fama, siempre defendió los colores de Ford. Pero pese al cariño de los hinchas, el año pasado pensó en retirarse. La falta de buenos resultados, le generaron la duda sobre si debía seguir corriendo o solamente dedicarse a dirigir su equipo. Sin embargo, la pasión y la sed de revancha pudieron más y apostó por otro año en el TC, categoría a la que se abocó en exclusiva. El 22º lugar en el campeonato 2012 fue lo peor suyo desde su debut, el 10 de septiembre de 1994 en Buenos Aires. Por eso le urgía un fin de semana como el olavarriense.
“No tengo palabras para describir cómo iba el auto. Y la verdad, yo estuve enchufadísimo. Esto era impensado hace un tiempo atrás y hace cuatro carreras que venimos en una gran remontada. Uno sigue corriendo porque piensa que siempre se puede ganar. Esto habla a las claras de que nunca hay que bajar los brazos”, afirmó el entrerriano quien a los 47 años, envió un claro mensaje para los jóvenes, muy similar a las que dijo otro referente como lo fue Rubén Luis Di Palma el día de su último triunfo. “En ésta y en cualquier actividad deportiva lo difícil es aprender a perder. Ganar es más fácil”, afirmó el Loco, a los 54 años, aquel 13 de septiembre de 1998 en Buenos Aires.
Con los resultados de la 10ª fecha del TC, Martínez pasó a ser el piloto con más poles entre los que están en actividad, suma 29, y en el corredor con más triunfos de los actuales, con 28 celebraciones, ubicándose en el séptimo lugar histórico, a dos éxitos de Héctor Luis Gradassi, el sexto. Los números agigantan la figura del Gurí, quien pese a ser solamente una vez campeón de TC (suma tres subcampeonatos), es uno de los pocos ídolos que quedan en el automovilismo autóctono. Y se reflejó en Olavarría.

PorAgustín Lafforgue