Columnas de opinión

15/07/2013

Una deuda saldada

Tras mucho tiempo el STC2000 tuvo una carrera entretenida. Todo gracias al mal clima, los pilotos y el circuito.

Emoción y lucha. Eso entregó la final del Súper TC2000 en Termas de Río Hondo. Y así la categoría de los motores V8 Ingleses saldó una deuda que tenía con el público ya que las carreras anteriores fueron monótonas hasta el bostezo. Tanto que siempre las únicas alternativas interesantes de los fines de semana se daban en los primeros metros de las mangas de los Súper 8…

Pero esta vez ese espectáculo que tanto quería ver la gente y que también buscaba Pablo Peón, presidente de la divisional llegó, en Santiago del Estero. Aunque no porque se le haya encontrado la vuelta a la cosa, sino porque se sumaron diferentes circunstancias que beneficiaron al entretenimiento de la gente que copó las tribunas o aquellas que siguieron sus instancias por TV.

Primero fueron las malas condiciones climáticas. La lluvia emparejó un poco más la situación y en la mayoría de la carrera hubo pelotones compactos en los que sus integrantes luchaban al milímetro por cada posición.

También por la pericia de los pilotos, que corrieron como nunca sobre una pista que no perdonaba errores. Todos hicieron maniobras justas y con la única intención de ganar legalmente el puesto. Metieron su auto cuando podían y si a alguno le tocó perder, levantó el pie para dejar pasar al rival; aunque enseguida fue en busca de revancha.

Y tampoco hay que olvidarse del circuito, el mejor del país. Con un asfalto con un buen grip pese a la humedad y las normas de seguridad de nivel mundial, todos los protagonistas se animaron a buscar el límite sabiendo que estaban bien protegidos.

Sería bueno que todas las competencias del STC2000 fuesen así, pero contra la paridad técnica y la calidad de los pilotos es difícil hacer algo. Al menos queda la satisfacción de que ante ciertos factores, hay show asegurado.

PorDiego Durruty