Columnas de opinión

15/06/2013

Gracias por ser argentino

A través de sus éxitos deportivos en Europa José Froilán González fue un gran embajador de nuestro país.


Querido Pepe,


No tuve la suerte de verte correr, ni tampoco de compartir demasiados momentos con vos. En estos años cruzamos algunas palabras para contarme cosas de tu vida. Me hablaste de tus triunfos en Europa, de tu amistad con el Chueco, de tus años en el Turismo Carretera, de cómo hiciste para que el General Perón construyera un autódromo y de muchas cosas más…


Con un poco de vergüenza te pedí sacarnos una foto, en la que poso con mi mejor cara de cholulo como diciendo “mirá a quién tengo al lado”. Igual, siempre me trataste con respeto y con una amabilidad admirable. ¡Bah! Como siempre lo hacías con todo el mundo.


Conozco mucho de vos por los libros y las revistas. Sé que fuiste un gran piloto. De esos corajudos que iban al frente, pero que eran incapaces de hacer una mala maniobra a un rival. Que también tuviste un montón de amigos y que extrañabas a muchos de ellos. Que en tu corazón había un caballito rampante y que estabas muy orgulloso de haberle dado a Ferrari su primer triunfo en la Fórmula 1.


Me contaron que por eso en Maranello eras venerado como un héroe, que todos te aprecian y que hasta el mismísimo Luca Di Montezemolo seguía al pie de la letra tus consejos. También sé que tenías el sueño de ver de nuevo a un compatriota en la Máxima y que siempre hiciste lo imposible para que ese anhelo se hiciera realidad.


Hacía mucho que quería escribirte estas líneas. Gracias José Froilán González por ser argentino. Y gracias por dejarnos disfrutarte durante tanto tiempo.


PorDiego Durruty