Columnas de opinión

24/05/2013

Abuso de improvisación

Se ha convertido en un clásico que en el automovilismo argentino haya permanentes marchas y contramarchas. ¿Hasta cuándo?

Cuando se anunció, en ocasión de la competencia del Turismo Carretera en Junín el 24 de marzo, que se realizaría una prueba con los autos sin cargas aerodinámicas extras, se informó que sería “una fecha de prueba”. Sin embargo, los cambios comenzaron a sucederse sin siquiera haber empezado el estudio… Es que el ensayo se iba a realizar en Olavarría, sede de la quinta fecha del 72º Campeonato Argentino. Pero como entre la competencia en San Martín, Mendoza, y la disputada en el Hermanos Emiliozzi había solamente dos semanas, la quita de las cargas se pospuso para la presentación en Río Hondo, el pasado fin de semana.
Hasta aquí, salvo la desprolijidad de no tener en cuenta los días entre una prueba y otra antes del anuncio, todo está dentro de la ley, dado que el TC disputa su Campeonato con “reglamento abierto”. Tanto que en 2012 se disputaron tres pruebas en fila con igual cambios técnicos… Luego de que la ACTC decidiera que el TC Mouras y el TC Pista Mouras, las divisiones en donde debe comenzar la escalera, dispute antes que el TC su fecha sin las cargas, se comprobó que la marca Chevrolet estaba en inferioridad con respecto a las tres restantes. Esto se confirmó en las pruebas colectivas que el TC desarrolló en La Plata y en 9 de Julio antes de viajar a Termas. No obstante, nada se hizo y los Chivos fueron de visita a Santiago del Estero perdiendo valiosos puntos en la lucha por ingresar a la Copa de Oro.
“Al Chevrolet lo arreglo con 50 pesos…”, afirmó en Río Hondo Alejandro Solga, responsable técnico de la ACTC, en relación a la colocación del Gurney. Además, Solga aseguró que los usuarios de la marca estaban “psicológicamente disminuidos y se predisponen mal al trabajo”. Las declaraciones, desafortunadas, hicieron levantar, todavía más, la temperatura en los Chivos. “(En la ACTC) Son testarudos, porque prefirieron culpar al otro antes que hacer una autocrítica. Estoy indignado. Me siento desvalorado y que me faltan el respeto”, dijo Christian Ledesma. Llamativamente, o no, Oscar Aventin tuvo otra visión sobre el tema. “La merma de Chevrolet está en los motores porque la mano derecha de Laboritto se accidentó hace dos meses y no está trabajando con él ahora. Eso me lo dijo el propio Laboritto”, aseveró el Puma, afirmación que después el preparador de Dolores reconoció que no era tan así, ya que quien tuvo el accidente fue un “colaborar que arma, nada más”... Esta incongruencia entre el jefe técnico y el presidente de la ACTC, ratifica que siempre se improvisa, hasta en las declaraciones.
Pero si de contraposiciones se habla, lo ocurrido este jueves es un reflejo que no necesita más explicaciones. A las 10.48, la categoría emitió un comunicado de prensa anunciando la prueba para los usuarios de Chevrolet el jueves 30 de mayo, en el Autódromo de La Plata, para evaluar el funcionamiento de la marca. Este ensayo ya se había avisado concluida la Final en Río Hondo para el 23 de mayo y con los autos del Dole Racing. Pero no se tuvo en cuenta que el Roberto Mouras estaba ocupado… Luego, a las 17.16, se comunicó, con otro informe de prensa, que se volvía al Reglamento Técnico 2013 con cargas aerodinámicas porque “si bien se mejoró el espectáculo en la pista, los riesgos de accidente aumentaron”. ¿Fue, entonces, la de Río Hondo una prueba con mucho riesgo?
Esta marcha atrás estaba dentro de las posibilidades desde el momento en el que sería “una fecha de prueba”. Pero no puede decirse que se decidió hacerlo porque “después de Posadas viene Rafaela y en esta etapa por lo menos después de lo visto, de ninguna manera se puede funcionar sin cargas. Esto fue una medida consensuada de la Comisión Directiva, y charlada con muchos pilotos”, según lo expresado por Aventin en el programa radial Pole Position (AM 650). Que después de Río Hondo seguían Posadas, Rafaela, Buenos Aires, Río Cuarto… se sabía desde que se confeccionó el calendario, antes del anuncio de la quita de cargas aerodinámicas. Una nueva improvisación. Pero si faltaba más, ayer también se conoció que los Chevrolet tendrán 15 kilos menos, quedando de este modo con el mismo peso de Ford, Dodge y Torino, 1275 kilos. “Ya que estamos y que volvimos a lo anterior, decidimos igualar el peso del Chevrolet y dar mayor velocidad de largada (N. de la R.: de 70 a 90 km/h) para emparejar la potencia. Con estos cambios, seguramente vamos a volver a la paridad en la pista, y seguiremos trabajando en pos de mejorar el espectáculo como quieren pilotos, preparadores, el público y los periodistas”, agregó el Puma. ¿Se habrá recuperado el asistente de Laboritto? ¿O la sesión con los psicólogos les dio fuerzas a los usuarios de la marca?
Lamentablemente, queda de manifiesto, una vez más, que hay un abuso de improvisación. Y esto no le cabe solamente al Turismo Carretera, ocurre lo mismo con el resto de las categorías. Ejemplos sobran. Será positivo si, de una buena vez, se aprende de los errores y se comienza a transitar con más aplomo. Cierto es que todos, desde nuestra condición de seres humanos, estamos sujetos a errores. Pero a veces se cometen demasiados. Si no cómo entender que en menos de un certamen (14 fechas), se habrá corrido con cinco reglamentos técnicos diferentes.

PorAgustín Lafforgue