Columnas de opinión

12/04/2013

Quince años y mucho más...

En 1998 se disputó el último Gran Premio de la Argentina en el autódromo de Buenos Aires, que hoy casi está en ruinas.

Hay fechas que los fanáticos del automovilismo argentino no olvidan. Una es la del 12 de abril de 1998. Ese día la Fórmula 1 visitó por última vez la Argentina en una carrera realizada en el autódromo de Buenos Aires y en la que se impuso el alemán Michael Schumacher (Ferrari).

Aquella competencia tuvo un sabor especial porque hubo un argentino en la grilla: Esteban Tuero, quien esa misma temporada debutó con un Minardi. Aunque se quedó con las ganas de llegar al final, los seguidores argentinos fueron recompensados con una gran lucha entre Schumi y el finlandés Mikka Hakinen (McLaren), quien finalmente llegó segundo delante del irlandés Eddie Irvine con el otro auto de la Scuderia.

De nuevo al presente, el recordatorio sirve para darnos cuenta de lo que se perdió en estos 15 años: la Argentina ya no tiene una fecha en el Mundial de la Máxima, tampoco hay un compatriota entre los participantes y aquel autódromo que alguna vez fue un orgullo hoy tiene un triste presente.

Las categorías nacionales casi no lo usan y solo el Turismo Carretera se atreve a realizar una fecha a costa de sufrir con una infraestructura deficiente, que queda expuesta si el clima no lo acompaña. Sin dudas, una realidad que no coincide con su gran historia.

PorDiego Durruty