Columnas de opinión

06/12/2012

La triste realidad

La ACTC autorizó a Esteban Guerrieri a correr con una Dodge en el TC. ¿Adiós a su sueño de llegar a la F.1?


No es que uno quiera menospreciar al Turismo Carretera, pero el comunicado enviado por la Asociación Corredores Turismo Carretera permitiéndole a Esteban Guerrieri correr con una Dodge, nos hace chocar con la realidad.

Nadie puede discutir el talento de Guerrieri, quien desde hace mucho tiempo es un digno exponente del automovilismo argentino. Pero, lamentablemente, jamás consiguió el apoyo económico para demostrar su talento en la Fórmula 1.

Hoy, con 27 años, parece que a Esteban se le pasó el tren, por más que mantenga aquel ímpetu del pibe de 15 que un día dejó a su familia en la Argentina para comenzar con su campaña internacional.

La propia ACTC le tendió una mano esta temporada para correr en la Indy Lights. La posibilidad de darle forma a su proyecto de salta a la IndyCar, donde apuntó los cañones ante la imposibilidad de arribar a la Máxima, dependía de una cosa: ganar el título. Como no lo consiguió, uno suponía que le había puesto punto final a su aventura en el exterior.

Pero con el gobierno nacional empecinado en tener un Gran Premio de F.1, Esteban volvió a apuntar los cañones a Europa. Por eso probó con el ISR de la World Series by Renault. Pese a que ahora se está rodeando de gente que le podría dar una mano, uno no puede evitar pensar si realmente vale la pena. Tiene 27 años. Dos más que el alemán Sebastian Vettel, quien ya logró tres campeonatos…

Está bien que Esteban se aferre con uñas y dientes a cada chance que surge para intentar lograr su sueño de competir en la F.1. Después de todo dio su vida para eso. Sería espectacular que lo logre, pero ese comunicado de la ACTC nos hace chocar con la realidad. Lamentablemente.

PorDiego Durruty