Columnas de opinión

22/11/2012

Aquel maldito día

Rodolfo Di Meglio, en primera persona, cuenta lo sucedido aquel 22/11/1992 cuando falleció Roberto Mouras.


Nosotros veníamos de una carrera mala anterior y donde estábamos peleando el campeonato y con grandes chances de obtener el título. Con lo cuál sabíamos que la de Lobos que era la anteúltima carrera era muy importante porque era en ruta y luchábamos el campeonato con Aventin, quien en ruta no funcionaba bien. Era muy importante ganar esa carrera y Roberto estaba muy enchufado. De hecho ganamos muy bien la serie, robamos en la serie.

Se dio que ese fin de semana un grupo de pilotos estaba planificando la primera incursión argentina en Daytona, con lo cuál él casi no estaba con nosotros. Iba y venía a reuniones con los sponsors, con la gente de la ACTC y los demás pilotos que iban a competir. Casi no estaba y recuerdo que le pregunté solamente cómo iba el auto y me dijo: “Muy bien, mejorame sólo un cachito la tracción porque se va a ensuciar mucho el piso que es muy liso y hay mucha arenilla. Después no toques nada”.

Lo único que hicimos fue cambiarle una goma que estaba mal, y ponerle una que nos había prestado otro piloto. Lamentablemente, es la goma que se rompe y esto no tiene nada que ver con la prestada de la goma, sino que la goma se lastima en los golpes que él les pega permanentemente a una chicana que era el cambio de mano de la 205, y la goma en vez de tener telas de acero tenía telas de nylon, entonces como se llegaba a gran velocidad 250 o 255 km/h, se cortaron las telas y explotó el neumático.

Fue mi primer golpe duro. No reaccioné, como recién empezaba en todo esto no tomé consciencia. Tomé consciencia recién a los diez o quince días de quién se iba, quién era Mouras.

PorDiego Bascuñan