Columnas de opinión

13/11/2012

Por siempre Guido

A un año de la muerte de Guido Falaschi poco cambió en el automovilismo argentino. Triste homenaje para alguien que dejó su vida por lo que amaba.


El 13 de noviembre de 2011 el automovilismo argentino cambió para siempre. Ese día falleció trágicamente Guido Falaschi en plena final del Turismo Carretera en Balcarce. Ese día todos nos dimos cuenta que los circuitos no eran tan seguros como pensábamos y que la tragedia estaba a la vuelta de una curva.

En el caso del Juan Manuel Fangio, sus falencias quedaron expuestas con la carambola que inició Leonel Larrauri (se despistó tras pisar una mancha de aceite) y que terminó con Falaschi en medio de la pista después de pegar contra las gomas de contención que no estaban debidamente sujetadas. Ahí, en una fracción de segundos, el Falcon del santafesino fue chocado por Guillermo Ortelli, primero, y Néstor Girolami, después. Las lesiones que sufrió Guido fueron letales, aunque su muerte fue anunciada cuando su cuerpo llegó al hospital local… Este martes 13 se cumple el primer aniversario de la muerte del Príncipe, un pibe de 22 años que tenía todo un futuro por delante.

A 12 meses de la tragedia, aún retumban en el salón Octavio Justo Suárez de la sede de la Asociación Corredores Turismo Carretera las palabras que dijo Oscar Aventin, presidente de la entidad, 48 horas después del deceso de Guido. “Fallar, no falla nada”, rugió como para liberar de cualquier tipo de responsabilidad a la ACTC. Sin dudas, palabras desafortunadas en un momento en que la familia del piloto, seguramente, buscaba un hombro en quien apoyarse para llorar semejante pérdida.

Aquella frase, de algún modo, marcó los siguientes días de Aventin. A diferencia de años anteriores, tuvo pocos contactos con la prensa para evitar la exposición. Fue un momento difícil para el Puma, pero más aún para los familiares y amigos de Falaschi.

Las circunstancias que rodearon su trágica muerte –y lo que ocurrió después- hacen que Guido se haya transformado en un verdadero mártir del automovilismo argentino. La frase “Yo no me olvido de Guido Falaschi” resume un sentimiento que pretende buscar justicia y evitar que algo así suceda nuevamente.

Pero la realidad indica otra cosa. Aunque es verdad que las medidas mejoraron un poco, se sigue corriendo en circuitos de dudosa homologación y por eso la posibilidad de una tragedia está latente. Triste homenaje para alguien que dejó la vida por hacer algo que realmente amaba.

PorDiego Durruty