Actualidad

27/03/2019

El recuerdo a Osvaldo Morresi

La ACTC y APAT recordaron al piloto de San Pedro, a 25 años de su muerte.

Un 27 de marzo pero de 1994 perdía la vida Osvaldo Morresi. El Pato, como era conocido en el ambiente, falleció como consecuencia de las heridas sufridas tras golpear contra un talud de tierra, mientras lideraba la competencia que el Turismo Carretera disputaba en el Semipermanente “19 de Noviembre” de La Plata.

A 25 años de aquel suceso, tanto la Asociación Corredores Turismo Carretera (ACTC) como la Asociación Pilotos Automóviles Turismo (APAT) recordaron a uno de los pilotos que engalanó las competencias del TC y también del Turismo Nacional, categoría en la que se consagró en 1978. Aquel título, en la Clase B de la especialidad, fue el único del bonaerense en el automovilismo nacional.

En su comunicado, la ACTC dio cuenta de Morresi como “uno de los ídolos del TC; especialmente de los fanáticos de Chevrolet”. Además, se lo recordó como alguien “querido y respetado por toda la familia teceísta, y reconocido por ser una excelente persona, tanto adentro como afuera de la pista”.

“Demostraba un talento absoluto, y generaba fervor en el público que lo seguía carrera tras carrera”, se enunció en otra oración del escrito, que concluyó con la siguiente frase: “A 25 años del suceso, la Comisión Directiva de la ACTC los recuerda como iconos inolvidables del Turismo Carretera”.

Desde APAT se lo rememoró brindando mayor información sobre su carrera deportiva y sobre su paso por el TN, donde obtuvo cuatro éxitos en 49 carreras, y también por el TC (ocho victorias en 157 competencias).

“Quienes integramos la Asociación Pilotos Automóviles Turismo (APAT), recordamos este y todos los días a Osvaldo Morresi, quien fuera piloto de la institución y Campeón de Turismo Nacional Clase B en 1978. Su legado sigue vigente en el recuerdo de la afición automovilística y en el Museo Osvaldo Morresi”, se lee en el inicio del último párrafo del comunicado, que también brindó a los fanáticos la dirección (9 de julio 101, San Pedro) del lugar en el que se “exhiben pertenencias del piloto, elementos de competición utilizados en su paso por el automovilismo y el Chevrolet con el que se accidentara en aquella fatídica competencia”.