Actualidad

24/09/2018

El mejor piloto de Carreras

Juan Marcos Angelini, oriundo de esa ciudad santafesina, vivió a pleno sus dos pasiones: el automovilismo y la aviación.

Siempre parado en el ingreso de su box con su sonrisa característica y buena predisposición para cualquier requerimiento de la prensa o fanáticos, Juan Marcos Angelini tenía un ángel especial. El mundo del automovilismo está de luto, en especial los santafesinos de Carreras, ciudad que se ubica a 280 kilómetros de la capital provincial y que el “Tati” puso en el mapa grande del deporte motor: el del Turismo Carretera.

Nacido un 31 de octubre de 1986, comenzó en el automovilismo en el karting y luego pegó el salto a la Fórmula Renault, una de las categorías promocionales más importantes donde fue subcampeón en 2005 entre más de 30 participantes. En 2006 debutó en el TC Pista con el equipo de Oscar Castellano (tricampeón de TC 1987, 1988 y 1989) con Dodge, marca de la que fue un referente. En esa divisional, el escalón previo al TC, en la última fecha de 2007 corrida en Buenos Aires ganó el título en pista, pero luego lo perdió al ser excluido por una irregularidad en el motor.

Al año siguiente debutó en el TC y de a poco fue ganando protagonismo. Más allá de pasarse a Chevrolet en 2009, en 2010 retornó a Dodge. El domingo 5 de septiembre de ese año en Nueve de Julio, bastión histórico de la popular categoría, llegó su debut triunfal en la especialidad.

Tati, referente de Dodge en el TC.

Tati, referente de Dodge en el TC.

“Es mi día soñado, nunca pensé que se me podía dar. Estuve tres años sin subir al podio (la anterior fue en el TC Pista), y ahora esto. No me puedo quejar. Se vino todo de golpe, es mi primera victoria en el TC y la confirmación de que entramos al play off”, declaró tras vencer. En aquella temporada logró ser uno de los 12 clasificados para la Copa de Oro, que es el mini torneo de cinco fechas donde se define el campeonato.

Peleó el título hasta donde pudo, pero en ese ejercicio se puso en su bolsillo a toda la hinchada de Dodge. Al año siguiente cambió de escuadra y se pasó al UR Racing. Venció en Rafaela, Santa Fe, uno de los autódromos más rápidos del país y volvió a ser uno de los 12 candidatos al título.

Con el correr de los años se convirtió en uno de los animadores del TC. Era muy querido por sus colegas y el ambiente en general. Leal adentro de la pista y muy simpático abajo del auto, el público de todas las hinchadas le tenía un gran afecto más allá de las cuatro marcas que compiten en la categoría que cumplió 81 años el pasado 5 de agosto pasado.

Hasta que en 2015 llegó su último triunfo en el TC llegó en Termas de Río Hondo, Santiago del Estero, en una época donde a su marca le costaba ser competitiva. Por eso creció el idilio entre los simpatizantes de Dodge y él. Fue leal a la casa de la Penta Estrella y nunca cesó en los pedidos para que hubiese un cambio a favor en el reglamento técnico, variante que llegó recién este año…

Su última carrera en el TC fue hace dos semanas en Paraná, Entre Ríos, donde resultó segundo detrás del ganador Matías Rossi (Ford). A pesar de su gran resultado, por 12,5 puntos no se pudo volver a clasificar a la Copa de Oro. Pero desde el próximo fin de semana en Villa Mercedes, San Luis, iba a empezar a buscar su revancha para ser uno de los Tres de Último Minuto, una alternativa que la Asociación Corredores Turismo Carretera (ACTC) implantó hace unos años para los que están afuera de la Copa de Oro. De ese grupo, los tres que más unidades sumen entre la fecha 11ª a 14ª, llegan con posibilidades de pelear por la corona a la 15ª cita, el cierre del campeonato.

Angelini solía correr con unos anteojos recetados para mejorar su visibilidad. Pero eso no le impidió realizar 169 carreras en el TC, donde consiguió 3 victorias en finales, 7 podios, 10 triunfos en series, 2 poles positions y 12 récords de vuelta.

Mientras que en el TN corrió 28 competencias, todas en la Clase 3. Debutó el 19 de febrero de 2011 en La Plata, donde fue 15° con un Ford Focus. Logró dos triunfos, ambos en 2016: el 24 de abril en el Autódromo Rosendo Hernández de San Luis y el 11 de diciembre en Viedma, Río Negro. Sendas victorias fueron con un Volkswagen Vento y hasta ahora, fue el único piloto que ganó con ese modelo. Falleciendo a los 31 años, se truncó una trayectoria que prometía dar mucho más.

Le decían “Tati”. “Como mi hermana menor no sabía decir mis dos nombres, entonces empezó a llamarme Tati y me quedó ese apodo”, recordó en charla con CORSA el día de su primera victoria en TC. Muy familiero, era común verlo con su padre, Héctor, uno de los responsables de trasladarle la pasión por el automovilismo ya que había corrido en década del setenta junto al tío de Juan Marcos.

También se destacó en el TN.

También se destacó en el TN.

Su familia se dedica al campo y su papá también le transmitió su otra pasión: la aviación. “Empecé a volar con mi viejo en un ultraliviano, él me llevaba en su falda cuando tenía cinco o seis años. Nos íbamos hasta la laguna de Melincué y tuve la posibilidad de volar en ultraliviano desde chico”, comentó hace un tiempo explicando su amor por el vuelo. A los 17 años rindió examen de piloto privado. “Volar es mi cable a tierra, es adrenalina y la acrobacia aérea se puede comparar al automovilismo”, explicó. Incluso solía trasladarse a las carreras en su avioneta.

“Siempre traté de hacer acrobacias con un avión que no estaba permitido para eso. Por eso, para apostar a la seguridad, compré este avión acrobático”, admitió sobre la acrobacia, actividad que aprendió agracias a su amigo, Jorge Malatini, quien supo realizar piruetas aéreas en las previas de diferentes carreras. Juan Marcos lo emuló con su aeronave el domingo 16 de septiembre en Rosario, donde corrió el TN.

Una semana más tarde, alrededor de las 16:30, Angelini perdió la vida cuando su avioneta se precipitó por causas que se desconocen en una zona cercana a su hangar en Carreras. Su ciudad, esa a la que siempre representó con su talento y su sonrisa, pero que hoy llora por su partida.

PorDarío Coronel