Actualidad

25/10/2017

Fin de una etapa

El Autódromo de Buenos Aires vuelve a cargo del Estado tras 26 años de manejo privado, que dejó luces y sombras.

Para entender un hecho hay que considerar su contexto histórico. El Autódromo de Buenos Aires Oscar y Juan Gálvez vive una nueva etapa y deja atrás otra que se inició hace 26 años, en un modelo económico/político de un país en plena transformación del Estado donde eran furor las privatizaciones.

Fue en 1991 cuando la empresa D’Port Motor Tercer Milenio S.A. ganó la concesión por 20 años. La gestión estaba a cargo del recordado Martín Salaverry y Omar Spataro, padre de Emiliano. Su primera década fue la mejor que coincidió con la paridad del peso con el dólar estadounidense. Volvieron eventos internacionales de primer nivel como la visita de la Fórmula 3000 en 1992.

Dos años después vino el último cambio estructural que tuvo el Coliseo porteño, con nuevos boxes, otras mejoras edilicias, repavimentación y cambios en la pista para recibir a la Fórmula 1 entre 1995 y 1998 y al Mundial de Motos en 1994/95/98/99. Salaverry falleció en 2003 y fue el principio del fin de la primera privatización. En 2005 el GCBA, en ese entonces a cargo de Aníbal Ibarra, acusó algunos incumplimientos como la falta de mantenimiento en la Escuela Granja, ubicada debajo de las últimas tribunas generales. En octubre de ese año se anuló la concesión.

En 2006 tomó la posta Autódromo Ciudad de Buenos Aires (ACBA) S.A. a cargo de Carlos Soriano y Gustavo Ronchetti. En su gestión la única obra importante fue la iluminación del circuito 5, el más corto de todos. Se usó el predio como multieventos al punto de ser sede de la Creamfields entre 2007 y 2012... No hubo mayores inversiones y el Autódromo vivió sus peores años. La única repavimentación en 2011 en la zona del lago fue a cargo de la ACTC y del Top Race.

No obstante en 2013 el GCBA, a cargo de Mauricio Macri, llegó a proponer usar todo ese sector para poner una planta de tratamiento y recuperación de residuos, lo que eliminaba el circuito 12. Luego de los reclamos de pilotos, dirigentes y la gente, la medida no prosperó. Aunque el punto más bajo fue la clausura del domingo 20/07/2014, medida municipal que no impidió la realización de los 200 Kilómetros del Súper TC 2000. A fines de 2016 integrantes de la Asociación Argentina de Volantes adquirió la mayoría de las acciones de ACBA S.A. y se hizo cargo de la última etapa privada.

Desde su inauguración en 1952 hasta 1990 el manejo del Oscar y Juan Gálvez fue estatal. A cargo del Gobierno Porteño y Nacional, según los casos, el escenario vivió sus mejores épocas. En la década del ’70 llegó a ser considerado por los pilotos de F-1 y la prensa internacional como uno de los mejores del mundo.

Hoy el GCBA tiene una gran oportunidad de volver a posicionar al Autódromo donde lo merecen su historia, grandeza y pertenencia cultural.  

PorDarío Coronel