Actualidad

18/04/2017

Nostalgia sobre ruedas

Se trabaja para que la Fórmula 1 Histórica corra a fin de año en el Autódromo de Buenos Aires. La chance es viable.

Los amantes de la Fórmula 1 de la época de Carlos Alberto Reutemann podrían tener la oportunidad de vivir un momento único en el Autódromo de Buenos Aires Oscar y Juan Gálvez. Es que se trabaja para que a fin de año se pueda tener la visita de la F-1 Histórica en la Catedral.

Se trata de una categoría con autos de la Máxima en perfecto estado, al punto de que disputan carreras de exhibición en circuitos de Europa y los Estados Unidos. La iniciativa surgió de parte de Fernando Croceri, hoy coordinador del Autódromo e integrante de la Asociación Argentina de Volantes, entidad que tiene a cargo la concesión privada del Coliseo porteño.

La intención de Croceri no es que solo haya máquinas que marcaron a fuego una época, sino también convocar a ex pilotos de F-1 que también corrieron en nuestro país entre los años setenta y principios de los ochenta, como los brasileños Nelson Piquet y Emerson Fittipaldi y el austríaco Niki Lauda, aunque esa convocatoria de notables es solo una aspiración. El tema sería viable y de concretarse significaría un fin de semana auténticamente retro.

Dos de las reliquias que volverían a correr en la Argentina: El Lotus 78 (adelante) y el 77 (atrás).

Dos de las reliquias que volverían a correr en la Argentina: El Lotus 78 (adelante) y el 77 (atrás).

A los clásicos autos de F-1 se les sumarían reliquias del Mundial de Endurance (hoy FIA WEC) y coches de GT, que también forman parte del evento. CORSA pudo averiguar que la fecha probable sería a fines de noviembre o principios de diciembre, luego de que la categoría se presente en el marco del GP de México, el 29 de octubre.

La F-1 Histórica se formó en 2004 y suele disputar dos competencias de 25 minutos cada una. Cerca de 20 autos componen su parque. Su calendario 2017 tiene 15 citas confirmadas. Comparte cartel con la F-1 en Montreal (Canadá), Silverstone (Inglaterra), Spa-Francorchamps (Bélgica), Austin (USA) y en la mencionada cita mexicana en el Hermanos Rodríguez. También visita algunos escenarios en los que corrió en otros tiempos, tales los casos de Nürburgring (Alemania), Magny-Cours (Francia), Brands Hatch (Inglaterra), Estoril (Portugal), Zandvoort (Holanda) y Mosport (Canadá).  

Estos monopostos pertenecen a millonarios que se dieron el gusto de comprarlos con motores incluidos, lo que les permite disfrutarlos en pista. Más allá de la pasión se trata de un gran negocio ya que estos autos tienen un importante valor de reventa al mantenerse en pleno funcionamiento.

Un ejemplar que está en el país y que no sería descabellado que pudiera sumarse es el Williams FW 07 con el que Lole ganó en Mónaco en 1980. Ese auto giró en Buenos Aires (2005) y en La Plata (2010). ¿Y si lo pudiera manejar el propio Reutemann? A más de uno se le caería una lágrima... 

Para concretar el evento no se tiene que pagar un canon, sino que la organización local deberá correr con los costos del transporte marítimo de los autos. A su vez hay que cubrir el presupuesto para viajes y estadías de las personas que integran la categoría y lo que demande montar la actividad en el Autódromo.

Un ejemplar del Ligier JS17, seguido, entre otros, por un Williams FW07C, un Copersucar F5A y un Ensign N180. Estas máquinas, que compitieron entre finales de los 70 y principios de los 80 en la Máxima, lo hacen actualmente la F.1 Histórica.

Un ejemplar del Ligier JS17, seguido, entre otros, por un Williams FW07C, un Copersucar F5A y un Ensign N180. Estas máquinas, que compitieron entre finales de los 70 y principios de los 80 en la Máxima, lo hacen actualmente la F.1 Histórica.

Eduardo Ramírez, empresario que llevó a los últimos dos argentinos a la F-1 (Esteban Tuero y Gastón Mazzacane) y que también es el promotor local de la Fórmula E, encabeza las gestiones. “Los responsables de la F-1 Histórica les interesa venir ya que esos autos corrieron en la Argentina y dejaron su sello. Lo veo viable”, le aseguró Ramírez a La Única.

Ya hubo contacto con patrocinantes locales, que habrían visto con buenos ojos la posibilidad de solventar los costos de este evento, que tendría como circuito elegido el número 9 del escenario porteño.

“El sonido de esos autos es mágico”, resumió Ramírez. Ojalá pueda volver a escucharse. Para todos los que lo vivieron y para que los más jóvenes puedan conocer cómo era la Fórmula 1 de una época inolvidable. 

PorDarío Coronel