Actualidad

11/04/2017

Manos a la obra

Ya comenzaron los trabajos de remodelación del Autódromo Oscar y Juan Gálvez de Buenos Aires, que este año recibirá a las principales categorías nacionales después de 14 años.

Llegar al Autódromo de Buenos Aires Oscar y Juan Gálvez y ver personal y máquinas trabajando resulta gratificante. La Catedral volvió a vivir y las obras están a pleno. También se advierte su prolijidad y limpieza. CORSA visitó el escenario porteño y este es un repaso de las tareas y de lo que se viene.

Esta etapa constituye la puesta en valor que promueve el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA), que hizo una inversión inicial de tres millones de dólares, cerca de 46,5 millones de pesos. Con ese presupuesto se ejecutan las tareas que supervisan Luis Betnaza, Jefe de Gabinete de la Subsecretaría de Deportes del GCBA; Diego Mesa, comisario deportivo de la Comisión Deportiva Automovilística (CDA) del Automóvil Club Argentino (ACA) y Fernando Croceri, coordinador del Autódromo e integrante de la Asociación Argentina de Volantes (AAV), entidad que quedó a cargo de la gestión privada del escenario.

La renovada pintura de los boxes solo es una muestra del arduo trabajo que comenzó a realizarse en el Gálvez.

La renovada pintura de los boxes solo es una muestra del arduo trabajo que comenzó a realizarse en el Gálvez.

“Hay obras muy importantes que no se ven, pero son la reposición de la conexión eléctrica y arreglos en cañerías”, le dijo Croceri a La Única durante la recorrida. El ex piloto agregó que, “en primera instancia se sigue a pleno con la construcción del centro de alto rendimiento de la AAV con una inversión de nuestra entidad de 8,3 millones de pesos. Esperamos inaugurarlo en junio. También este año tenemos confirmados 84 eventos deportivos, incluyendo las visitas de las cuatro categorías nacionales más importantes (Nde R: algo que no sucede desde 2003)”. Aunque el campeón sudamericano de F-3 en 1993 resaltó: “Apuntamos a conseguir a fines de mayo la homologación del Grado 2 (todas las categorías menos la F-1) de la Federación Internacional del Automóvil o a lo sumo el Grado 3 (todas menos la F-1 y el WEC)”.

Más allá de lo comentado por Croceri, en el exterior no se ve solo una “lavada de cara” que queda en el césped cortado y prolijo o mejoras en la pintura. A la altura de la últimas cuatro tribunas, algo que ya se apreció en la carrera del Súper TC 2000, aparece un amplio cordón de gomas enzunchadas con una protección previa y la correspondiente cama de leca. Tras ese sector asoman los trabajos para reacondicionar el Circuito 12. Allí se están colocando los 2.440 metros de muros que formaron parte del circuito callejero de Puerto Madero, donde por tres años corrió la Fórmula E. Las contenciones figuran a ambos lados de la pista y se mejorarán las vías de escape donde se colocarán 8.000 m3 de leca, protección para detener los autos a alta velocidad, en la salida de la Ese del Ciervo y todo el lado externo del Curvón Salotto. A su vez se pondrán en esta zona las protecciones Tecpro traídas del mencionado trazado urbano. Mientras que en las áreas internas de los muros, es decir bordeando el lago, se está preparando el terreno para hacer la calle donde se trasladarán banderilleros, personal de seguridad y fotógrafos. En el sector externo de la recta del fondo las intenciones de Croceri son de colocar tribunas tubulares y crear accesos sobre la Avenida 27 de Febrero, que está al lado del Riachuelo. Por último, comenzó a cortarse el pastizal llegando a la Chicana de Ascari, que obstruía la vista en el trazado. 

La vía de escape del Curvón Salotto hoy. Además del agregado de los muros, se planea ubicar allí una amplia cama de leca y barreras TecPro, las mismas que utiliza la F.1.

La vía de escape del Curvón Salotto hoy. Además del agregado de los muros, se planea ubicar allí una amplia cama de leca y barreras TecPro, las mismas que utiliza la F.1.

Antes de los 1.000 Kilómetros del TC el 6 de agosto se realizará un máster plan con mejoras en los accesos y tribunas. Y para los próximos meses se levantaría el edificio del Race Control, destinado a los comisarios deportivos. Allí las autoridades podrán analizar las maniobras en carrera con varios monitores y controlar los tiempos. Esta obra se levantará donde hoy está la vieja torre de control en el ingreso de los boxes, que sería demolida y reemplazada por este nuevo edificio.

Respecto del GCBA, se trabaja para reglamentar la sancionada ley “Proyecto Villa Lugano”, basada en un fideicomiso a 25 años que estaría en condiciones de ejecutarse en agosto. Cabe recordar que el 51 por ciento de las acciones estarán a cargo del estado porteño y administrado por el Banco Ciudad, donde empresas privadas y comercios vinculados al automovilismo tendrán beneficios impositivos y podrán explotar las 41 hectáreas que están detrás de las tribunas, cuyo sector será urbanizado. La calle que sale detrás del arco en el acceso principal, se convertirá en un boulevard que será la arteria principal del “polo automotor” que pretende el GCBA.

La vieja torre de control sería demolida, ocupando su lugar una nueva, con mayores prestaciones para los Comisarios Deportivos.

La vieja torre de control sería demolida, ocupando su lugar una nueva, con mayores prestaciones para los Comisarios Deportivos.

CORSA puede afirmar que todas las terminales nacionales, ya sea por cuenta propia o por concesionarios, se interesaron y quieren sumarse. Con la inversión que hagan las firmas que se involucren se espera acondicionar de forma definitiva al Autódromo en un plazo de 18 meses. Ponerlo en condiciones para recibir un GP de F-1, sin contar obras que amplíen su capacidad de 60.000 personas, demanda 44 millones de USD.

Desde el último cambio estructural que el Autódromo sufrió en 1994 con vistas al retorno de la Fórmula 1 en 1995, respecto de la pista, solo en 2011 se repavimentaron el Curvón Salotto y las dos rectas del fondo, presupuesto solventado en gran parte por la ACTC y el Top Race. 

Tanto en el curvón previo a la Ese del Ciervo (izq.) como en la recta opuesta hacia Ascari (der.) también se trabajó, como ya se pudo apreciar en la pasada competencia del Súper TC2000.

Tanto en el curvón previo a la Ese del Ciervo (izq.) como en la recta opuesta hacia Ascari (der.) también se trabajó, como ya se pudo apreciar en la pasada competencia del Súper TC2000.

“El Gálvez estuvo a nada de perderse”, le afirmó a CORSA, Juan María Traverso, el presidente de la AAV. Ese negro panorama quedó en el pasado. El Autódromo luce diferente y recibe el trato que se merece. Falta mucho, es cierto. Pero es un buen comienzo y ver obras constantes a diario resulta prometedor.

PorDarío Coronel