Actualidad

23/03/2017

Hablan los que saben

Enrique Scalabroni y Sergio Rinland, prestigiosos ingenieros argentinos con experiencia en la F-1, analizan los cambios de 2017 y cómo llega la Máxima a Australia.

Este fin de semana, con el Gran Premio de Australia que se disputará en el Albert Park de Melbourne, llega la hora de la verdad para la renovada Fórmula 1. Las novedades más relevantes de la Máxima, que este año transitará su 68º campeonato, pasan por la incorporación de nuevos elementos aerodinámicos (alerones traseros más bajos y con una importante inclinación), amplitud de distancia entre ejes y gomas más anchas. Para entender mejor estos cambios CORSA se contactó con Enrique Scalabroni y Sergio Rinland, dos prestigiosos ingenieros argentinos con amplia experiencia en la categoría. Además, los técnicos que hoy se dedican a la consultoría, analizaron el resultado de las pruebas preliminares en Barcelona.

“Se pusieron cosas lógicas y se sacaron las que no debían estar. Entre 1986 y 2002 la F-1 tuvo su desarrollo más alto. Luego se cargaron los autos con tanta tecnología que redujeron el protagonismo del corredor. Este año veremos a los pilotos de verdad. Una muestra de ello es que los autos de 2017 en su frenada máxima llegan a 6 puntos de Fuerza G, uno más que en 2016”, analizó Scalabroni, quien trabajó en Williams, Ferrari y Lotus.

Sobre las modificaciones en sí, el cordobés nacido en Alta Gracia, pero residente en Italia, explicó: “La aleta de tiburón trasera permite un efecto direccional por la amplitud de distancia entre ejes actual. Mientras que la aleta en forma de T, también en la parte posterior, reduce el volumen del aire, baja la resistencia al avance y hace que el auto traccione mejor”. Sin embargo, para el ingeniero de 67 años lo mejor hubiese sido modificar también los impulsores. “Le hubiese sacado estos motores híbridos turbo actuales y volvería a los V12 aspirados de tres litros ya que sin sonido no hay atracción. También sacaría el ERS y volvería al sistema de recuperación de energía original del KERS”.

Scalabroni hubiese cambiado también los motores.

Scalabroni hubiese cambiado también los motores.

Su balance de los ensayos catalanes le permite asegurar que, “hasta la Q3 del GP de Australia no sabremos cuál es la realidad inicial. Aunque el de Melbourne no es un circuito convencional ya que es un semipermanente. Estimo que en España, también en Barcelona, veremos a fondo el panorama de cada equipo ya que en esa época aparecen los desarrollos más importantes y estaremos con un clima más cercano al verano”. Y agregó: “Ferrari mostró más de lo que tiene y su mejora resalta más considerando lo poco que se vio en 2016. Me genera dudas Mercedes, ¿mostró todo lo que tiene o eso es lo máximo? Si bien fueron referencia con Ferrari, veo que sus autos al doblar se abren demasiado de la cuerda. Y pienso que Red Bull esconde algo por dos motivos. Primero porque Renault prometió mejorar la fiabilidad de los motores y segundo porque Adrian Newey, más allá de su enorme talento y capacidad, es uno de los pocos ingenieros que trabajó con autos que tenían una mayor distancia entre ejes. Conoce este tipo de gomas que despejan el piso en la parte trasera. Por último, lamento la situación de Honda con McLaren. Se esperaba más luego de la mejora en el motor que mostraron en 2016”.

Rinland, en cambio, no se alinea con esta renovación técnica. “¡Es una barbaridad! Es la primera vez en la historia del automovilismo que un reglamento se cambia para hacer los autos más veloces. Además, serán más rápidos en las curvas por tener más carga aerodinámica y neumáticos más anchos, pero van a ser más lentos en las rectas por la mayor resistencia aerodinámica. Y al ser más veloces en las curvas se reducirán las distancias de frenado por lo cual los sobrepasos serán casi imposibles, incluso con el uso del DRS, otra ridiculez de los reglamentos actuales”, aseguró el ex Williams, Brabham, Benetton, RAM, BMS Scuderia Italia, Dallara, Fondmetal, Sauber y Arrows.

Para Rinland, no habrá demasiados sobrepasos.

Para Rinland, no habrá demasiados sobrepasos.

Acerca de lo que le cambiaría, el ingeniero de 65 años aseveró: “Les quitaría carga aerodinámica y resistencia, le daría más potencia y le reduciría la adherencia de los neumáticos. Eso haría que los autos sean más veloces en las rectas y lentos en las curvas (se puede hacer eso sin perder tiempo por vuelta) con lo que las distancias de frenado serían más largas y el hecho de tener más potencia de la que el chasis puede llevar, haría que los pilotos cometan más errores y los sobrepasos en las frenadas volverían a lo que eran”.

Sobre su impresión de los tests iniciales, el técnico oriundo de Neuquén y residente en Inglaterra, afirmó: “Sobresalió Ferrari, que dio un salto de calidad impresionante. Me esperaba más de Red Bull, pero la falta de confiabilidad del motor Renault, que si bien es mucho más potente, no les permitió exprimir lo que se presume tiene en el chasis. Mercedes está donde se pensaba, con algunos problemitas causados más que nada por la discontinuidad de un equipo arrollador como el de los últimos tres años. La desilusión más grande es ver que la dupla McLaren-Honda no solo no mejoró sino que se fue para atrás. El motor, si bien en teoría es más potente, tiene un problema básico de vibraciones que dejó la electrónica en pedazos y a Fernando Alonso con necesidad de ir al dentista. Lamentablemente, no se espera mucho de esta dupla otrora dominante, el motor sigue siendo el Talón de Aquiles, pero el chasis no compensa, es más, es deficiente en muchos aspectos. La falta de Ron Dennis y de una estructura gerencial fuerte se hace notar. McLaren se maneja como un comité y ese sistema no funciona y se nota.  De los otros equipos, parece ser que Williams está al tope del resto, con Force India y Haas pisándole los talones. Renault mejoró mucho gracias al motor y Toro Rosso parece haber perdido un poco la brújula. ¿Qué podemos predecir para este año? Que será una lucha entre Mercedes, Ferrari y Red Bull mucho más peleada que en los años anteriores. ¿Quién saldrá vencedor? Difícil de decir, depende de cuanta energía tengan para el desarrollo durante la temporada”.

Arranca la F-1 versión 2017 marcada por los cambios. Scalabroni y Rinland, dos especialistas, hicieron su análisis. Un verdadero lujo a la altura de la Máxima.

 

 

PorDarío Coronel