Fórmula E

01/02/2017

¿Y dónde está el piloto?

Se viene el Roborace, la categoría de autos robots que será telonera de la Fórmula E.

Es sabido que la tecnología manda en el automovilismo y que el factor humano está cada vez más acotado. Llegar al punto de que no sea necesaria la presencia de un piloto parecería ser el límite en el deporte motor, pero con la llegada de la categoría Roborace eso parece haber cambiado. Esta nueva división ya es una realidad y en muy pronto será telonera de la Fórmula E eléctrica

El primer vehículo de la Roborace es un prototipo llamado DevBot, que está dotado de ordenadores, sistemas de comunicación y transmisión. El DevBot cambia de dirección y regula su velocidad a través de una computadora interna. Una analogía a los míticos Scalextric, aunque sin guía, sin controles remotos y en circuitos reales.

Su cerebro -y alma- es el procesador DRIVE PX 2 de Nvidia que tiene la capacidad de procesar 24 billones de cálculos por segundo y que oficia del soporte del algoritmo que operarán a estos coches. La información necesaria para competir se recoge de un sistema integral compuesto por doce cámaras, una decena de sensores, radares y un GPS. Con toda esta tecnología el Robocar será capaz de alcanzar velocidades cercanas a los 300 km/h.

Al tener todos los monoplazas el mismos hardware, la diferencia la marcará la inteligencia artificial que cada equipo sea capaz de desarrollar. Será interesante advertir la fiabilidad de estas máquinas y las estrategias a las que apostará cada escudería para ganar la carrera.

Por lo pronto, participarán diez equipos con dos vehículos cada uno. Y ya tiene a Michelin como proveedor de neumáticos.

Las primeras pruebas del DevBot se realizó sobre un chasis Ginetta LMP3.

Las primeras pruebas del DevBot se realizó sobre un chasis Ginetta LMP3.

 

Los coches miden 4,8 metros de largo, 2 metros de ancho y tiene una distancia entre ejes de 2,8 metros, con un peso cercano a una tonelada. Será, por lo tanto, un vehículo con medidas idénticas, pero con 112 kilos más que los de la Fórmula E. Daniel Simón, un alemán que colaboró con las líneas de modelos de autos de empresas como Audi, Bentley y Bugatti, es el jefe de diseño de la categoría y el encargado de darle sentido -y forma- a estos futuristas vehículos de competición.

Luego de una serie de pruebas privadas, el DevBot salió a la pista oficialmente en agosto del año pasado en Silverstone sobre un Ginetta LMP3 con tracción eléctrica modificada. Posteriormente, estuvo en Donington Park compartiendo la jornada con la Fórmula E, que estaba realizando pruebas colectivas. En esa oportunidad un piloto condujo el auto hasta el final de la calle de boxes, se bajó y lo dejó que girara por su cuenta. No obstante, según trascendió, no completó una vuelta porque los comisarios deportivos ordenaron detenerlo antes de la última curva por razones de seguridad.     

Si tenés más de 30 años recordarás al Auto Fantástico o Knight Rider por su nombre original. Aquél Pontiac Trans Am conocido como KITT funcionaba gracias a una computadora. Si no viste o no conocés esa serie se puede decir que con el Robocar la realidad superó la ficción. Aunque esta novedosa categoría deja el siguiente interrogante, ¿la tecnología cambiará al automovilismo tal como lo conocemos?

PorDarío Coronel