Fórmula E

08/02/2016

Casi una novela

José María López estuvo a punto de correr el ePrix de Buenos Aires de la Fórmula E en lugar de Jean-Eric Vergne. Incluso Matías Rossi le había prestado su buzo. Finalmente, Pechito lo vio desde afuera.

La mañana del sábado en el callejero de Puerto Madero, donde la Fórmula E se presentó para disputar la cuarta fecha de su campeonato, fue muy movida. Principalmente, en el box del equipo DS Virgin Racing. Es que muy temprano se supo que la participación del francés Jean-Eric Vergne estaba en duda porque había sufrido una intoxicación alimentaria que le había impedido girar en la primera sesión de entrenamientos que había comenzado a las 8.

Casi al mismo tiempo que los autos salían a la pista para tomar aquel primer contacto del día, el cordobés José María López, que había llegado al país el miércoles como invitado especial de DS Argentina para acompañar al DS Virgin Racing, se enteraba que tenía una pequeña chance de correr en el ePrix de Buenos Aires reemplazando a Vergne.

Debido a la relación que existe entre Citroën y DS (ambas marcas pertenecen al Grupo PSA, que se completa con Peugeot), no había demasiados inconvenientes para que el bicampeón del WTCC se pusiera detrás del volante del monoposto eléctrico. Claro que debía cumplir con un requisito indispensable: hacerlo con un buzo con la imagen del doble Chevron.

En ese momento se activó un operativo para conseguir la indumentaria necesaria ya que López, obviamente, no tenía su buzo encima porque no había venido al país para competir. Cerca de las 9, un miembro de Citroën Argentina emprendió viaje a la localidad de Del Viso (distante a unos 50 kilómetros del circuito) para buscar el traje antiflama y el casco que habitualmente utiliza Matías Rossi, piloto de la marca en el Turismo Nacional.

La noticia sobre la posibilidad de que Pechito compitiera en el ePrix porteño corrió como reguero de pólvora a través de Twitter y hasta provocó una guardia periodística frente al box del DS Virgin Racing.

“Por ahora no corro”, le dijo López a CORSA a las 9.52, minutos antes de irse al interior del garage de la escudería aceptando la invitación del inglés Sam Bird, el otro piloto del team, para hablar más en detalle del comportamiento del auto en cada sector del circuito. Poco después, se subió a uno de los autos de Vergne para medirse la butaca. “Es una situación difícil. Todavía no hay una decisión tomada”, comentó Marie Pierre Rossi, responsable de comunicaciones de Citroën Racing, cuando el pequeño grupo de periodistas aumentó en número.

Después de ajustarse la butaca en el primer auto, el cordobés repitió el procedimiento en el segundo. Faltaban cinco minutos para el inicio del último ensayo y a esa altura el buzo y el casco, aún no habían llegado. Pero cuando solo restaban unos segundos para que se habilitara la pista, apareció Vergne listo para subirse a su vehículo. En ese momento todos se dieron cuenta de que López no iba a tener su debut oficial en la Fórmula E.

Aunque Vergne no salió a la pista tampoco en ese ensayo, tenía la autorización para participar de la clasificación del mediodía e ir en busca de su lugar en la grilla de partida del ePrix.

“El equipo necesitaba de mi ayuda y, por supuesto, se las dí. Como soy yo, no pude evitar hablar con los ingenieros y hasta medirme la butaca. La única manera de que yo reemplazara a Jean-Eric era por causa de fuerza mayor, pero mientras yo estaba acá, él estaba con los médicos de la Federación Internacional del Automóvil. Ellos le dieron el OK para competir y ahí se terminó todo”, explicó Pechito. “Por supuesto que de haber corrido no lo iba a hacer en las mejores condiciones. Si llegaba último iba a ser algo lógico y si llegaba décimo, algo muy bueno. Pero mi objetivo habría sido no pegarme contra los paredones”…

Mientras el argentino hablaba con la prensa, Vergne se paseaba por el box como si nada hubiese ocurrido. Hasta se sentó cruzado de piernas sobre la trompa del auto como diciendo, “es mío y no se lo presto a nadie”.

La actitud del ex Fórmula 1 no fue sorpresa para los allegados del argentino. “A fin del 2015 Pechito probó un auto del DS Virgin Racing porque existía la posibilidad de participar en esta temporada, algo que finalmente no ocurrió por decisión de Citroën. En ese test fue casi dos segundos más rápido que lo pilotos titulares. Es lógico que Vergne se haya sentido intimidado”, dijeron.
Pero no habrá que esperar demasiado para ver a López entre los protagonistas de la novedosa categoría. Este año Citroën culminará con su programa en el Mundial de Turismo y Pechito ya tendría todo arreglado para sumarse a las filas del DS Virgin Racing, mal que le pese a Vergne...

PorDiego Durruty