Endurance

19/07/2018

En busca de paridad

El WEC realizó una serie de cambios al reglamento de los LMP1, con el fin de achicar la brecha de rendimiento entre los Toyota y los no híbridos.

Luego de las primeras sesiones de la temporada 2018 del Campeonato Mundial de Resistencia (WEC, por sus siglas en inglés), la categoría decidió retocar las reglas establecidas por la Equivalencia de Tecnología (EoT en inglés) de la divisional mayor, la LMP1, con el objetivo de achicar la distancia entre los Toyota (con impulsores híbridos) y los demás participantes (no híbridos).

Las ventajas de la marca japonesa en el Prólogo (donde, tras girar sin las restricciones reglamentarias para este año, superó por más de 4s a sus rivales), en la primera fecha, disputada en Spa-Francorchamps (2s en clasificación y 2 vueltas en carrera), y en el ensayo en Le Mans, previo a las 24 Horas (8/10) fueron las que tomó en cuenta la categoría para determinar las modificaciones de cara a la próxima fecha, a celebrarse en Silverstone el próximo 19 de agosto.

Justamente, uno de los principales cambios fue la quita de la diferencia a favor de 0,25% que tenía Toyota sobre sus rivales con respecto al tiempo de vuelta. Además, se aumentó en 8 kilos el flujo de combustible para todos los no híbridos, mientras que se redujo el peso de los prototipos que cuentan con motores aspirados normalmente, como los Rebellion R-13 y el DragonSpeed BR Engineering BR1, en 15 kg.

El objetivo de los cambios es “asegurar que la categoría principal sea atractiva, logrando el mejor equilibrio posible entre el potencial de rendimiento de los coches que utilizan tecnologías híbridas y no híbridas”, tal como certificó la categoría en un comunicado.

De esta manera, se espera que los no híbridos puedan competir con los dos Toyota TS050 Hybrid (en uno de los cuales compite José María López) de igual a igual por los primeros dos lugares, algo que no sucedió en ninguna de las dos fechas iniciales del WEC.