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21/04/2015

El DS 3 reluce su gama

El ya mítico modelo que dio origen a la nueva era de DS, revitaliza su gama con una nueva firma lumínica y nuevos equipamientos de confort y seguridad. Un auto que conquista con la primera mirada.

Desde su lanzamiento internacional en 2010 (en 2011 llegó a la Argentina), el DS 3 es un ejemplo de éxito: 320.000 unidades circulan en la actualidad por todo el mundo. Heredero de una tradición vanguardista iniciada en los años 50, este pequeño deportivo reescribió la historia con su filosofía “antiretro” que sedujo a propios y ajenos.

Este icónico modelo fue la piedra fundacional para el desarrollo de la línea DS hasta lograr convertirse en una marca independiente dentro del grupo PSA desde 2014.

La gama de motores que tanta aceptación ha tenido en nuestro mercado se mantiene igual. La primera opción es el VTi de 120cv de potencia máxima y caja manual de cinco velocidades denominado So Chic. A esta versión se le incorpora el Sistema de Navegación Satelital con pantalla color.

Y la variante más deportiva está impulsada por el multipremiado THP de 156cv y transmisión manual de seis marchas denominada Sport Chic. Y es la que comprende varias novedades como el sistema DS Led Vision con nuevos proyectores que asocian las tecnologías LED y Xenón con intermitentes secuenciales.

La asociación de ambos sistemas permite también reducir el consumo de energía en un 50% en las luces bajas y de un 67% en las altas. Con una vida útil estándar de más de 20.000 horas, las luces de LED duran 20 veces más que los faros halógenos.

El DS 3 Sport Chic estrena también la nueva tecnología para las frenadas de emergencia en ciudad. El Active City Brake es un sistema de frenado automático que permite evitar los accidentes a baja velocidad.

Un sensor láser de corto alcance, situado en la parte superior del parabrisas, detecta obstáculos, como un vehículo que rueda en el mismo sentido de circulación o uno parado. Hasta 30 km/h, identifica un riesgo eventual y comunica directamente con el ordenador de frenado, sin que el conductor tenga que pisar el pedal del freno, con el fin de evitar la colisión o limitar las consecuencias de la misma al reducir la velocidad del impacto. Si fuese necesario, el frenado automático puede detener completamente el vehículo. En este caso se realiza una parada temporal del coche (durante cerca de 1,5 segundos) para permitir al conductor volver a tomar el control al presionar sobre el pedal del acelerador.

Antes de activar el frenado automático, y siempre que el sistema detecte una situación de peligro, carga el sistema hidráulico del freno y aproxima las pastillas (función PREFILL, una acción transparente para el cliente). Si la situación requiriese activar el frenado automático, el sistema reaccionará de un modo más rápido, con lo que se ganan algunos centenares de milisegundos.