500 Millas Indianápolis

08/05/2017

Fernando Alonso vuelve a sonreír

El español pasó con éxito la prueba de orientación para debutantes y correrá en las 500 Millas de Indianápolis. Fue su primera gran alegría del año tras cuatro abandonos consecutivos en la F-1.

Aunque las 500 Millas de Indianápolis es una carrera emblemática y con la suficiente historia para tener peso propio, la participación del español Fernando Alonso en la edición 101 que se disputará el próximo 28 de mayo genera toda una revolución en el ambiente fierrero.

Las dos millones de personas que vieron por Internet como el actual piloto del equipo McLaren de Fórmula 1 superó exitosamente el martes 2 el programa de orientación para los debutantes es prueba más que suficiente de esa expectativa por esta aventura que le impedirá competir en el Gran Premio de Mónaco, la prueba más tradicional del calendario de la Máxima.

Como todo “rookie”, Alonso tuvo que demostrar su capacidad para conducir un IndyCar en el mítico óvalo del Indianápolis Motor Speedway. Sobre el Dallara DW12-Honda del Andretti Autosport, el asturiano completó las tres etapas de velocidad. La fase 1 consistió en 10 giros a más de 338 km/h; la fase 2 constó de 15 rondas a 346 km/h y la fase 3 requirió de otras 15 vueltas a más de 354 km/h.

En este primer compromiso en la pista, Alonso contó con el asesoramiento de Marco Andretti, hijo de Michael, el dueño del equipo con el correrá en las Indy 500; y nieto de Mario, una de las leyendas del automovilismo yanqui y de la propia Fórmula 1 (fue monarca en 1978).

“Fue difícil al principio alcanzar la velocidad mínima. En las siguientes etapas me sentí bien, no por la velocidad, sino por las vueltas. Fui ajustando la aceleración, la desaceleración y las marchas en cada curva. Fue divertido”, explicó el español. “El simulador es bastante realista. Tienes una primera impresión de cómo va a ser. Pero el coche real es una sensación única”, añadió Alonso, que en la cita monegasca será reemplazado por el inglés Jenson Button.

Luego realizó la lógica comparación entre un F-1 y un IndyCar: “Son dos mundos muy diferentes en cuanto a conducción. El IndyCar es un coche preparado para girar sólo en óvalos, con poca carga aerodinámica y menor resistencia al aire para aprovechar rebufos y ganar posiciones. En la F-1 es una lucha contra el cronómetro, una lucha contigo mismo para buscar los límites del auto en unas condiciones ideales, sin que nada destruya la perfección de esa vuelta”.

Está claro que la participación de Alonso en esta prueba tiene como objetivo compensar la pobre performance del team de Woking en la actual temporada de la máxima categoría. El campeón 2005 y 2006 no terminó aún ningún Gran Premio por los problemas mecánicos del auto. En Australia desertó por la rotura de la suspensión, en China por transmisión, en Bahrein por el motor y en Rusia ni siquiera largó por fallas en la electrónica. “Alonso no tiene nada que perder en la Fórmula 1 en este momento y no podía haber mejor manera que intentar esto y ver cómo se siente”, aseguró, con razón, Mario Andretti. Para el ex piloto, Nano estará en buenas condiciones a las 500 Millas después de los kilómetros que acumulará en las próximas sesiones de entrenamientos. “Les garantizo que cuando llegue la carrera estará muy bien preparado”, afirmó.

Obviamente, desde la categoría yanqui no hacen otra cosa que hablar maravillas del español y hasta lo ponen como candidato a la victoria. “Creo que no hay duda que es posible que Alonso gane la carrera. Ya hubo muchos debutantes que han llegado y sorprendido a todos. Alonso está en el máximo nivel de pilotos del mundo y tendrá bastante tiempo para aprender”, afirmó Mark Miles, director ejecutivo del IndyCar.

La referencia para tal análisis es el estadounidense Alex Rossi, que se impuso en el año pasado en su primera participación en el famoso óvalo de Indiana y en su sexto compromiso en la serie yanqui.

Es evidente que Alonso necesita más alegrías para mantener la motivación intacta ya que pasaron once años de su último título y cuatro de su último triunfo (no gana desde el GP de España de 2013 con Ferrari) y la mística de Indianápolis, más allá del resultado que logre, seguramente le sacará más de una sonrisa.

PorDiego Durruty