24 Horas de Le Mans

20/07/2010

Hubo León escondido

Bruno Famin, Director Técnico de Peugeot Sport, reveló qué pasó con los Peugeot 908 HDI FAP en la última edición de Le Mans. Chasis y motores fueron su Talón de Aquiles.

Los prototipos de Peugeot no llegaron al final de la extenuante competencia.

Luego de la decepción en las 24 Horas de Le Mans, Peugeot trabajó para saber qué había ocurrido con sus cuatro máquinas que terminaron abandonando (N. de R: los tres oficiales y el auto que usó el equipo Oreca). La frustración fue tan grande que no sólo no pudieron festejar en casa sino que también recibieron la bofetada de que Audi, su máximo rival que logró un 1-2-3 contundente.

Pero los franceses saben de esfuerzo. Por eso el mismo lunes 14 junio, un día después de la carrera, empezaron a investigar para saber qué había ocurrido en sus autos. El galo Bruno Famin, Director Técnico de Peugeot Sport, indicó que “en el 908 HDi FAP N ° 3, que se retiró dos horas y media después de comenzar la carrera, encontramos un problema de calidad relacionado con el chasis en el punto donde la horquilla de la suspensión delantera derecha inferior está unida a la estructura. Este auto fue es el mismo que ganó en 2009 las 24 Horas de Le Mans, y los 1.000 km de Spa-Francorchamps.”.

“Al igual que todos los chasis, tras cada carrera es inspeccionado regularmente en la fábrica utilizando las más sofisticadas herramientas, las mismas que nos permiten detectar el envejecimiento o daño en la fibra de carbono que compone el chasis. El problema, en este caso, se debió a un defecto totalmente indetectable que dio lugar a un fallo de forma prematura y repentina de los puntos de fijación”, reveló el técnico.

Sin embargo, los otros autos sufrieron problemas con los fierros diésel. “Desde el debut del 908 HDi FAP nunca antes habíamos tenido problemas de motor. Pero hubo tres motores que sufrieron el mismo problema: rotura de biela. Se produjeron porque las condiciones climáticas y de adherencia encontradas en Le Mans este año provocaron una carga excesiva del V12”, explicó.

“El buen estado de la pista y la elevada adherencia del asfalto provocó que los pilotos pudieran alargar el tiempo de uso con el acelerador a fondo más de lo que esperábamos. Al mismo tiempo, el clima fresco y el perfecto funcionamiento del intercooler aire/aire, que a diferencia de otros años, no se obstruyó, llevaron a los V12 a un funcionamiento extremo del motor”, detalló.

“El llenado de las cámaras de combustión se mantuvo con total eficacia en todo el tiempo de carrera con un rendimiento muy elevado de los motores. Además, estábamos empleando bielas nuevas este año que se habían sometido a pruebas exhaustivas en el banco de motores y en las numerosas simulaciones sobre pista que se llevaron a cabo antes de la carrera. Tras haber competido tres veces en las 24 Horas de Le Mans con el 908, tuvimos fe en nuestros procesos. Pero la evidencia nos apunta que, a pesar de nuestra experiencia, es difícil dominar absolutamente todo y que las condiciones en las que nos enfrentamos a Le Mans cada año son variables, al igual que las limitaciones a las que están sometidos los coches. Tenemos que reforzar nuestros procedimientos de validación”, admitió.

Peugeot Sport ya puso manos a la obra para resolver los problemas sufridos en la última edición de Le Mans. Empezaron a trabajar para ganar la carrera de 2011. El orgullo del León está herido, pero dejarán todo para recuperar la gloria que por un año ostenta Audi.