24 Horas de Le Mans

17/06/2016

#LeMans24: Los cinco factores para ganar

Desde las paradas para repostar, hsta los cambios de neumáticos, los pilotos, los accidentes y el trabajo del equipo en boxes.

El consumo de combustible, el desgaste de los neumáticos, la capacidad y estado físico de los pilotos, la asistencia en boxes y los nunca predecibles accidentes son los principales factores que los estrategas de carreras deben tener en cuenta para enfrentar una competencia automovilística. Muchas cosas pueden ser evaluadas automáticamente, otras simplemente hay que practicarlas y algunas otras exigen improvisación y respuesta inmediata. Es por ello que los estrategas nunca serán capaces de abarcar con sus escenarios de probabilidades todo lo que pueda suceder en una carrera de 24 horas como lo es la prueba que será disputada en la Sarthe el fin de semana.

FACTOR 1: LAS PARADAS PARA REPOSTAR
El primer parámetro que limita la planificación de la carrera es la distancia entre las paradas para repostar. Desde que los valores máximos de consumo de combustible y energía eléctrica por vuelta están especificados en el reglamento del WEC, los equipos saben cuál es el último instante que tienen para repostar. Los estrategas también conocen esta información de los vehículos de sus rivales. En los 13,629 kilómetros que tiene cada giro en el trazado de Le Mans, el Porsche 919 Hybrid puede cubrir un máximo de 14 vueltas con el depósito de 62,5 litros lleno.

Durante las 24 horas de carrera no es posible dividir con exactitud la distancia cubierta al final de la prueba entre esas 14 vueltas. Sin embargo, el objetivo es que los autos crucen la línea de meta prácticamente con la última gota de combustible que les quede. La razón es que cuanto menos gasolina haya en el depósito, más liviano y rápido será el vehículo. En consecuencia, en algún momento habrá una parada para repostar en la que el tanque no sea llenado por completo. El punto más adecuado para que esto suceda tiene que estar bien pensado. Si la carrera transcurre sin incidentes, esa corta parada para poner combustible se guarda para el final. Pero cualquier cambio en la meteorología o las fases de neutralización pueden suponer un ahorro de tiempo si se hace la parada y se combina, por ejemplo, con un cambio a neumáticos de lluvia. La decisión debe ser tomada en segundos. Programas de simulación, que se actualizan constantemente con nueva información, ayuda en el proceso. Los datos para ello los toma de sus propios autos, de observar a los competidores y de los meteorólogos.

FACTOR 2: EL CAMBIO DE NEUMÁTICOS
El segundo parámetro básico para la estrategia de carrera es la curva de rendimiento de los neumáticos. Cuanto mayor es el desgaste en las gomas, peores serán los tiempos por vuelta. Este deterioro se debe sopesar con el tiempo que se pierde en boxes para el cambio de ruedas. La degradación de las mismas no siempre tiene lugar de una forma lineal. A veces, la goma baja de rendimiento después de unas pocas vueltas, pero después se recupera de nuevo. Al mismo tiempo, el vehículo se vuelve más liviano en cada vuelta, lo que también puede tener efecto en alargar la vida útil del compuesto.

El año pasado en Le Mans la distancia más larga que recorrió Porsche con un juego de neumáticos en un auto fue de 54 vueltas. Esto significa que hicieron reportajes de combustible tres veces sin hacer cambio de gomas. Del momento de mejor rendimiento al peor (ajustando los efectos de la carga de combustible), los neumáticos perdieron aproximadamente 1,6 segundos por vuelta. La diferencia de 44 kilos en peso entre llevar el depósito lleno y llevarlo vacío supone unos dos segundos por vuelta.

La velocidad en el circuito y la duración de las paradas en boxes son cruciales para cubrir la mayor distancia posible en 24 horas. En 2015, cuando Porsche consiguió la victoria en Le Mans, el equipo repostó 30 veces por auto. Incluyendo las zonas de entrada y salida al pit lane, la parada más rápida para repostar fue de 51,3 segundos, mientras que el pit stop más corto, contando con el cambio de piloto y de neumáticos, duró 1:13,9 minutos. Los pilotos siempre tienen que permanecer en pista tanto tiempo como permitan los neumáticos. Una parada sólo para relevar al piloto sería una pérdida de tiempo. Pero, ¿cuánto tiempo puede mantenerse un piloto al volante sin llegar a ser más lento?

FACTOR 3: LOS PILOTOS
El reglamento estipula un mínimo y un máximo de tiempo de conducción para cada piloto. En Le Mans cada uno debe conducir durante al menos seis horas, pero no puede pilotar más de cuatro horas en un periodo de seis, y el tiempo máximo que pueden estar al volante son 14 horas en total. Normalmente esto no es un problema. Pero, ¿qué sucede si un piloto tiene, por ejemplo, problemas estomacales? Hay escenarios inciertos que pueden decidir la carrera por eso se trata que los pilotos tengan periodos de descanso óptimos que le permitan al equipo la mayor flexibilidad posible hasta el final.

El Director del Equipo, los ingenieros de carrera y los pilotos discuten quién se sienta al volante y cuándo. Está la fase inicial, en la que frecuentemente hay pelea y se necesita una cabeza fría. También están los relevos largos de la noche y la gratificante tarea de conducir al final para cruzar la línea de meta.

FACTOR 4: LOS ACCIDENTES
Sin embargo, en la medida en que las carreras avanzan las situaciones cambian o traen sorpresas; para ello, el software de simulación ayuda a interpretarlas. En cualquier momento el equipo es capaz de leer cómo marcharán las cosas si la carrera se desarrolla normalmente y, además, recibe valiosos consejos del computador para hacer frente a situaciones no previstas. Por ejemplo, ¿tiene sentido adelantar un pit stop si sale el auto de seguridad? El programa también calcula las consecuencias en la estrategia en caso de tener que parar a realizar una reparación. Si un vehículo se toca con un rival, la presión de los neumáticos y los datos de aerodinámica se comprueban al instante, y el piloto aporta sus impresiones por la radio. De todas formas, saber con exactitud los daños que se han producido es algo que ni él ni los ingenieros de carrera desde los pits pueden hacer con el auto rodando a más de 200 km/h. Esto se controla desde los monitores del llamado “Salón de Batalla”. A veces es necesaria una repetición en cámara lenta para ver si hay que realizar una parada en boxes.

FACTOR 5: EL EQUIPO DE BOXES
El equipo de boxes está siempre preparado para cualquier parada que sea necesaria casi sin previo aviso. Y son muy rápidos: en 2015, el tiempo total empleado por los tres Porsche 919 Hybrid que compitieron en las 24 Horas de Le Mans, incluyendo la entrada y salida del pit lane, fue de 95 minutos y 36 segundos. En comparación, el tiempo del segundo mejor equipo con tres autos superó ligeramente los 130 minutos.

A diferencia con la Fórmula 1, en el WEC hay un número limitado de mecánicos a los que se les permite trabajar sobre el vehículo y eso dificulta las cosas. El reglamento se ha endurecido aún más para 2016. Los detalles están escritos en 11 páginas del reglamento. Ahí se incluyen estipulaciones como por ejemplo que sólo dos personas pueden hacer los repostajes, que el auto tiene que estar con las cuatro ruedas tocando en el suelo durante el proceso, que los neumáticos no pueden ser cambiados antes de que finalice el repostaje, que están autorizados únicamente cuatro mecánicos y una pistola neumática para cambiar las ruedas simultáneamente sobre el vehículo en esta operación… y muchas más precisiones (incluida una lista de penalizaciones).

El jefe de mecánicos decide cuándo debe ser ejecutada cada fase y qué operación hay que realizar, además de asignar el papel de cada miembro. Una vez definido todo esto el equipo hace cientos de simulacros antes de las carreras, ya que durante una temporada completa del WEC hay que realizar más de 250 paradas en boxes. A estas pruebas hay que añadir los ensayos durante los entrenamientos y todas las paradas que se llevan a cabo los fines de semana de carreras. El conjunto del aro y la llanta pesa 19,9 kilos, por lo que los mecánicos deben ser fuertes, rápidos y soportar bien el estrés. También para ellos la presión es tremenda.

El consumo de gasolina, el desgaste de los neumáticos, la facilidad del mantenimiento y la asistencia en boxes: hay que calcular muchas cosas, de las cuales algunas pueden ser evaluadas automáticamente y otras simplemente hay que practicarlas. A pesar de todo, los estrategas nunca serán capaces de abarcar todo lo que pueda suceder en 24 horas con sus escenarios de probabilidades. O como dice el piloto oficial de Porsche, Mark Webber: “Le Mans es brutal. Antes de empezar a pensar en los rivales tienes que dominar la carrera en sí”.