24 Horas de Le Mans

16/06/2016

#LeMans24: Cuando la pasión es todo

Frederic Sausset sufrió hace cuatro años una cuádruple amputación en sus extremidades, pero está listo para correr en la 24 Horas de Le Mans.

Impresiona ver como el francés Frederic Sausset, de 47 años, utiliza un sistema de poleas para subirse a su auto ubicado en el box 56 del circuito de Le Sarthe, escenario este fin de semana de la edición 2016 de las 24 Horas de Le Mans. Ese garage siempre está designado a vehículos especiales, como en su momento lo fueron el DeltaWing de Nissan y el ZEOD RC. Pero en este caso, Sausset es especial porque correrá en la competencia pese a tener una cuádruple amputación en sus extremidades.

Hace cuatro años, Sausset tuvo una herida que le provocó en 48 horas una infección fulminante por una bacteria virulenta. Como consecuencia de su sangre envenenada se le produjo una necrosis en los brazos y las piernas, que motivó amputaciones para salvarle la vida.

Pese a su condición Sausset no quiso archivar un viejo sueño: correr en Le Mans. Es más, eso lo potenció para dedicarle su vida a ese objetivo y, de algún modo, ser un ejemplo. Se preparó junto a su amigo Christophe Tinseau, piloto profesional con once participaciones en la legendaria prueba de endurance. El test que lo decidió finalmente a correr fue cuando ambos se midieron en el circuito Bugatti sobre un Audi RS3 especialmente adaptado. Tinseau marcó en su mejor vuelta 2m02s, mientras que Frederic estableció 2m05s…

Para manejar su Morgan-Nissan LMP2 Sausset utiliza un complejo sistema desarrollado por la empresa Onorak, una de las tantas firmas que lo apoyan. El volante lo gira con su brazo derecho a través de una prótesis; mientras que con sus muslos activa las paletas de freno y acelerador que están en el asiento. El vehículo, además, está equipado con una ayuda de frenaje y caja de cambios automático. Cuando se suben sus compañeros, Tinseau y Jean-Bernard Bouvet, estos dispositivos son desactivados.

Más allá de los resultados, Frederic Sausset ya logró su sueño y una de sus metas: ser una inspiración.

PorDiego Durruty